La Selección Nacional Femenina de Costa Rica se ha quedado sin director técnico. El entrenador español Beni Rubido Vidal renunció a su cargo para aceptar una mejor oferta laboral en el extranjero, dejando al equipo en un momento crítico de su preparación para la eliminatoria mundialista.
La Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) aún no ha emitido un comunicado oficial, pero se espera que lo haga en los próximos días para aclarar el futuro del banquillo de La Sele Femenina.
Una renuncia inesperada en medio del proceso
La salida de Beni Rubido, quien había sido presentado hace poco más de un año como una apuesta innovadora para el fútbol femenino nacional, ha tomado por sorpresa al medio. Según ha trascendido, el estratega español comunicó su decisión tras aceptar una propuesta laboral fuera del país que no pudo rechazar, poniendo fin a su ciclo al frente del combinado patrio.
Rubido, de 33 años, asumió oficialmente el 1 de octubre de 2023 con un currículo enfocado en el desarrollo de talento. Sin embargo, su gestión deja un balance que genera más dudas que certezas, tanto en resultados como en el funcionamiento del equipo.
Un año sin victorias y sin una identidad de juego
El paso de Rubido por la Selección Femenina de Costa Rica estuvo marcado por la ausencia de triunfos. La Sele Femenina acumula más de un año sin conocer la victoria; la última vez fue el 9 de abril de 2023. Bajo su mando, el equipo disputó 12 partidos con un registro negativo de ocho derrotas y tres empates, incluyendo caídas dolorosas ante rivales directos del área.
Más allá de los malos resultados, la principal crítica a su gestión fue la falta de una identidad de juego clara y la constante rotación de jugadoras, sin lograr consolidar una alineación base. Su etapa finaliza abruptamente, dejando a la FCRF con la tarea urgente de encontrar un nuevo timonel para enderezar el rumbo de cara a las eliminatorias.


