«El Monstruo está en rojo»: El dato de los $33 millones de deuda que recibe al nuevo gerente del Saprissa
Se revelan los estados financieros: El club tiene activos líquidos por ₡611 millones pero enfrenta pasivos de casi ₡12.000 millones; Federico Serrano llega a poner orden.
El Deportivo Saprissa ha realizado un movimiento estratégico en su cúpula administrativa que va más allá de un simple nombramiento. Tras tres meses de vacante, el club anunció la llegada de Federico Serrano como su nuevo gerente general. Sin embargo, el ingeniero industrial no llega a celebrar títulos, sino a enfrentar una realidad contable que encendería las alarmas en cualquier corporación: equilibrar unas finanzas que cerraron el 2024 con números rojos y una deuda consolidada que supera los 33 millones de dólares.
Serrano, quien asume el puesto dejado por Gustavo Chinchilla en agosto, se enfrenta a un desafío estructural. El club más laureado del país vive una paradoja: éxito deportivo en la cancha, pero un estrés financiero severo en las oficinas de Tibás.
La radiografía del desbalance: ₡11.000 millones de hueco
El informe financiero entregado a los socios, con corte al 31 de julio de 2025, desnuda la magnitud del reto. Las cifras son frías y contundentes.
Para operar, el club contaba con activos financieros disponibles de ₡611 millones (aproximadamente $1,19 millones). En la otra cara de la moneda, los pasivos financieros totales ascendían a ₡11.845 millones (cerca de $23,1 millones).
La matemática simple revela un desbalance de ₡11.234 millones entre lo que el Saprissa tiene líquido y lo que debe pagar a corto y largo plazo. Este escenario obliga a una ingeniería financiera de alto nivel para mantener la operación diaria, pagar planillas competitivas y honrar las deudas sin asfixiar a la institución.
Si se observa el pasivo consolidado total (que incluye todas las obligaciones, no solo las financieras), la cifra escala a ₡17.417 millones ($33,9 millones), de los cuales más de $9 millones son compromisos inmediatos.
Perfil técnico, no romántico
Aunque la institución destacó que Serrano es «morado desde niño», su contratación responde a una urgencia técnica, no emocional. Su perfil es el de un gestor de crisis y optimización.
Ingeniero industrial con una Maestría en Administración de Empresas, Serrano acumula más de 25 años de experiencia en sectores de alta exigencia como alimentos, bebidas, logística y manufactura.
«Realizaremos un diagnóstico integral, tomando como base la parte económica y financiera», advirtió el nuevo jerarca en sus primeras declaraciones, dejando claro que su prioridad será «fortalecer la estructura administrativa». Su mensaje a la afición busca dar certeza: la gerencia queda en manos de un profesional que entiende que el amor por la camiseta no paga las facturas.
Transición en la cúpula: Se va Rojas
El aterrizaje de Serrano ocurre en un momento de incertidumbre institucional. El Saprissa se prepara para la salida de su presidente, Juan Carlos Rojas, quien dejará el cargo en diciembre.
Con la silla presidencial vacante en cuestión de semanas y sin un sucesor anunciado, el nuevo gerente general se convierte en la pieza clave para garantizar la estabilidad operativa durante la transición.
El reto para Serrano es monumental: debe diseñar una estrategia de ingresos que reduzca la dependencia del endeudamiento, definir un plan salarial sostenible para una planilla llena de estrellas y rescatar al club de sus números rojos, todo esto sin que el equipo deje de pelear campeonatos, pues en Saprissa la exigencia de ganar es la única variable que nunca entra en crisis.


