El técnico de Liga Deportiva Alajuelense, Óscar Ramírez, más conocido como “Machillo”, se encuentra a las puertas de una nueva final. De lograr la victoria, sumaría su sexta corona como entrenador rojinegro. Sin embargo, el estratega no pierde de vista una preocupación mayor: que la pasión del fútbol no se convierta en violencia.
Durante una reciente conferencia de prensa, Ramírez envió un mensaje claro y emotivo a la afición:
“Ojalá sea una celebración, gane quien gane. No queremos lamentar situaciones graves. Ya hay suficiente tensión en la sociedad como para llevarla a un estadio. El fútbol es para disfrutarlo, no para alimentar revanchismos”.
Heredia será el escenario de una final con historia
El Estadio Carlos Alvarado, en Santa Bárbara de Heredia, acogerá el partido de vuelta de esta Gran Final del Clausura 2025. Un recinto que ya ha sido testigo de intensos duelos, y donde curiosamente, solo Alajuelense ha logrado vencer al Herediano en lo que va del torneo.
Aunque la sede presenta ciertas particularidades técnicas, el “Machillo” ya tiene una estrategia en mente:
“Es una cancha sintética que, según nos comentan, tiene ‘brinquitos’, que afecta un poco el control del balón. Pero nuestra propuesta de presionar alto seguirá vigente. Veremos si Heredia se arriesga o prefiere la seguridad del empate”.
La polémica del invicto: ¿vale igual con tantos empates?
Uno de los temas que genera debate entre los aficionados y analistas es la posibilidad de que Alajuelense se corone campeón de forma invicta, pese a haber acumulado varios empates a lo largo del torneo. Para Ramírez, sin embargo, el mérito sigue siendo válido:
“Un invicto es un invicto. Ya lo vivimos en el 92 o 93, cuando logramos un título con una racha similar. Se empataron muchos partidos, pero se mantuvo la regularidad. Eso también es parte del fútbol competitivo”.
La Liga ha mostrado una solidez defensiva y una consistencia que le ha permitido llegar hasta esta instancia sin derrotas, aunque el estilo conservador ha sido objeto de crítica.
Más que fútbol: un mensaje con responsabilidad social
Las palabras de “Machillo” no solo buscan proteger la imagen del fútbol nacional, sino también fomentar una cultura deportiva más sana. En tiempos donde la rivalidad muchas veces se traslada fuera del terreno de juego, su mensaje adquiere un valor aún mayor:
“El otro día en el Estadio Nacional vimos una fiesta colorida, eso es lo que queremos. Que Heredia viva lo mismo, que sea una fiesta en paz. Lo demás, lo define el fútbol”.


