El Deportivo Saprissa vive uno de sus momentos más difíciles de los últimos tiempos, tras quedar eliminado en la primera fase de la Copa Centroamericana y perder el clásico ante Alajuelense. En medio de este panorama, el club anunció la incorporación del uruguayo Marcelo Tulbovitz al cuerpo técnico, una figura conocida en la institución morada y que no llega con temor, sino con motivación.
En una extensa entrevista concedida al programa Hoy en el Deporte de Teletica Radio, dirigido por el periodista Mario Segura, Tulbovitz compartió su análisis del momento actual, su visión del grupo y la relación con el entrenador Vladimir Quesada.
Cree en el grupo
Tulbovitz, quien tendrá funciones como preparador físico y orientador, reconoció que encontró un camerino golpeado, pero no hundido. Más bien, halló un plantel dispuesto a corregir el rumbo.
“Me quedo con eso. Un plantel dolido por lo que pasó en esta eliminación y lo del clásico, pero a su vez con la seguridad de que hay que corregir cosas y que vamos a estar en camino de pelear por los objetivos propuestos”, señaló.
El uruguayo destacó que el equipo tiene una base de jugadores con experiencia ganadora, algo clave para superar este bache.
“Varios de estos muchachos salieron tres o cuatro veces campeón. Entonces, yo estoy convencido de que las cosas se pueden dar vuelta con trabajo, con buena orientación, con buen estado de ánimo”, afirmó.
Comparaciones con su primera etapa en el club
Tulbovitz recordó su primera llegada a Saprissa en 2003, momento que considera mucho más complicado que el actual.
“Más complicado que cuando llegué en el 2003. Imposible. Yo llego el 29 de marzo del 2003. El planteo que se me hizo en ese momento los gerentes mexicanos es que hace cuatro años el equipo no ganaba, hace cuatro años no ganaba un clásico, hace cuatro años no daba una vuelta olímpica y además estaba fundido”, recordó.
Por eso, relativiza el momento actual y asegura que la situación es manejable.
“Acá estamos hablando de un momento determinado, pero hace muy poco salió campeón. Yo a estas cosas no les tengo miedo. Me gustan los desafíos, me gustan los retos en forma colectiva, en forma conjunta. Nadie tiene la varita mágica, nadie es un mago que llega y resuelve, sino que uno viene a aportar, como siempre lo hizo desde el rol que tengo y empujar y ayudar a los compañeros”.
Confianza en revertir la situación
Tulbovitz no duda en que hay material humano para salir adelante. Asegura que el reto no lo asusta, sino que lo estimula.
«No soy de faja, si no, de redoblar la apuesta. Hay equipo para darle vuelta. Tienen que tener la capacidad de salir rápido de la frustración», aseveró con firmeza.
Una nueva sociedad con Vladimir Quesada
Por último, habló de su relación con el técnico Vladimir Quesada, a quien ya conocía, pero con quien nunca había trabajado directamente.
Ahora, ambos buscarán alinear esfuerzos para devolverle la identidad y competitividad al conjunto morado, que no puede permitirse más tropiezos si quiere volver a pelear por títulos.
Con trabajo, unión de grupo y experiencia en la casa, Saprissa apuesta por reconstruir su camino y volver a ser protagonista. Tulbovitz, fiel a su estilo, está dispuesto a dar el paso al frente.


