La era de Erick Lonnis en el Deportivo Saprissa no ha tardado en mostrar su carácter firme y decidido. Apenas asumió la dirección de la Comisión Técnica, el ídolo morado inició un proceso de renovación profunda que ya se siente tanto en el primer equipo como en las ligas menores. Y la sacudida no es menor: cuatro entrenadores fuera, movimientos de figuras jóvenes y hasta un fichaje que terminó reforzando… ¡a Alajuelense!
Una limpieza que va más allá del camerino
El primer paso de Lonnis fue cerrar capítulos. Bajo su dirección, el delantero español Sabin Merino —cuestionado por su bajo rendimiento— dejó de formar parte del plantel, al tiempo que Fabricio Alemán y Douglas Sequeira fueron enviados a préstamo para sumar minutos en otros equipos.
Pero la verdadera revolución comenzó en la estructura formativa. En lo que muchos ya califican como una purga total, cuatro técnicos de ligas menores fueron separados de sus cargos. El primero en caer fue Gabriel Villalobos, quien dirigía la categoría U-21 y además era asistente del cuerpo técnico de Paulo Wanchope.
Junto a él también dejaron el club Geovanny Alfaro (U-19), José Vargas (U-17) y Manuel Rojas (U-15), marcando un giro radical en la forma en que Saprissa busca formar a sus futuras estrellas.
¿Quiénes podrían asumir los banquillos?
Los nombres para ocupar estas vacantes ya empiezan a sonar fuerte. Marco Herrera, con experiencia en la estructura morada, y el exseleccionado Randall Azofeifa son los más mencionados para tomar las riendas de la U-21. Mientras tanto, Juan Castillo, que pasó recientemente por Escorpiones, podría volver al club para asumir la U-19.
De morado a rojinegro sin escalas
Uno de los movimientos que más ruido hizo fue la salida de José Vargas, exentrenador de la U-17, quien no solo dejó Saprissa, sino que firmó con Liga Deportiva Alajuelense, su eterno rival. La información fue confirmada en el programa Seguimos por el periodista Kevin Jiménez, quien detalló que la decisión fue propia de Vargas y que, con este cambio, las cuatro principales categorías formativas tendrán nuevos técnicos.
Un plan ambicioso con sabor a historia
La intención de Lonnis es clara: devolverle a Saprissa el prestigio internacional y el poderío de su cantera, un sello que por años le permitió competir al más alto nivel regional. Parte del plan contempla incorporar exjugadores morados como entrenadores, buscando transmitir la identidad y el ADN del club a las nuevas generaciones.
Este tipo de reformas no solo representan un cambio de nombres, sino una visión más ambiciosa de futuro. Saprissa, que en el pasado exportó talento y se posicionó como semillero nacional, busca ahora reconectar con esa esencia.
¿Qué puede significar este giro?
Para los morados, este proceso representa una oportunidad de renacimiento. Pero también una apuesta arriesgada: cortar de raíz con una estructura implica reconstruir desde cero, y los resultados no siempre llegan de inmediato. Por otro lado, Alajuelense podría capitalizar rápidamente la experiencia de Vargas, sumando un técnico formado en Tibás a sus filas juveniles.
El tiempo dirá si esta “barrida” dará frutos en títulos o talentos exportables. Por ahora, el mensaje es contundente: Saprissa ya no tolera la comodidad ni el estancamiento. Con Lonnis al frente, el cambio ya comenzó.


