El mensaje de Aquil Alí, uno de los pilares de Fuerza Herediana, fue claro y directo: el Club Sport Herediano no se conforma con el tricampeonato nacional, quiere conquistarlo todo. Así lo manifestó en una entrevista concedida al periódico La Nación, donde aseguró que el equipo florense se ha preparado para aspirar a lo más alto en cada competición que dispute este año.
Con la confianza de quien sabe que tiene un plantel de lujo, Alí dejó claro que el Herediano no piensa detenerse tras alcanzar el bicampeonato ni después de romper la barrera de las 30 estrellas. La meta ahora es más ambiciosa: levantar el trofeo de campeones nacionales por tercera vez consecutiva, pero también alzar la Copa Centroamericana y el Torneo de Copa.
“Estamos muy conscientes de que si logramos el tricampeonato, jugaríamos el próximo torneo como campeones en nuestro regreso al Eladio Rosabal Cordero. Todo depende de Dios, pero se ha armado un equipo para pelear por eso. Somos el equipo a vencer, y sabemos que todos nos quieren ganar. Todos nos ven como el PSG de Costa Rica (risas)”, afirmó.
Con su estilo desafiante y seguro, Alí no dudó en lanzar un mensaje a los rivales que intentarán frenar la marcha del ‘Team Florense’: “El Herediano es el PSG de Costa Rica”, dijo, asumiendo con humor la etiqueta de favorito absoluto, pero también dejando claro que conocen la presión que eso implica.
La hoja de ruta está clara: el título nacional es la prioridad inmediata, pero la mirada no se aparta de los otros dos torneos que completan la ansiada ‘triple corona’. “Ganar los tres torneos es muy difícil, pero tenemos equipo para pensar en esa hazaña. Nuestra prioridad está clara: primero el Nacional, luego el Centroamericano y, después, la Copa. Queremos lograrlo. No será fácil, pero se puede”, aseguró.
A pesar de haber iniciado el campeonato con un empate, Alí mantiene la fe intacta en la capacidad del equipo: “Empezamos con un empate, sí, pero hay mucho equipo para conseguir cosas grandes”, sentenció.
Mientras tanto, la afición herediana sueña con ver a su equipo regresar al renovado Eladio Rosabal Cordero como campeones, y convertir esa ambición en una de las páginas doradas más memorables del fútbol costarricense.
*Con información de La Nación.


