En medio del debate que se ha encendido en redes sociales sobre personas que expresan afinidad con animales, han comenzado a circular términos que para muchos resultan nuevos. Dos de los más mencionados son “therian” y “otherpaw”, conceptos que, aunque relacionados, no significan lo mismo.
La conversación tomó fuerza en plataformas digitales, donde se han viralizado videos de jóvenes utilizando máscaras, colas y orejas de animales, e incluso desplazándose en cuatro extremidades. Sin embargo, según integrantes de estas comunidades, no todas esas prácticas corresponden estrictamente a la identidad therian.
Identidad versus juego de rol
Quienes se definen como therian explican que su característica principal es la identificación interna con un animal específico. Esa conexión puede entenderse como psicológica o espiritual, pero no implica necesariamente que la persona actúe como animal en público ni que utilice accesorios.
Al contrario, dentro de la comunidad otherpaw el énfasis está en la interpretación. Sus integrantes se reconocen como humanos, pero disfrutan representar conductas animales en determinados momentos, generalmente como una forma de expresión lúdica o pasatiempo. Es, en términos sencillos, una dinámica de juego de roles.
En foros digitales se describe el otherpaw como una actividad recreativa en la que cada participante elige un “pawtype”, es decir, el animal que le gusta personificar. Algunas personas mantienen uno solo, mientras que otras alternan varios según sus intereses.
Quadrobics: práctica visible, pero no obligatoria
Uno de los elementos que más llama la atención es el quadrobics, una actividad física que consiste en correr, saltar o desplazarse utilizando brazos y piernas, imitando el movimiento de ciertos animales. Esta práctica suele asociarse más con el entorno otherpaw que con la identidad therian.
Integrantes de ambas comunidades aclaran que no es un requisito para definirse como therian. Tampoco lo es usar máscaras o accesorios. La confusión surge, explican, porque el contenido que se vuelve viral suele mostrar la parte más visual y performática, que corresponde principalmente al ámbito del rol.
Una subcultura en expansión digital
En México, el fenómeno ha generado polémica y discusión pública, especialmente entre jóvenes. Algunas personas combinan ambas experiencias: se identifican como therian y, al mismo tiempo, participan en espacios otherpaw como forma de expresión creativa.
Testimonios recogidos en medios internacionales muestran que para ciertos participantes se trata de momentos específicos, casi como una pausa dentro de su vida cotidiana. Fuera de esos espacios, mantienen rutinas comunes: estudian, trabajan y socializan sin manifestaciones externas vinculadas a su afinidad animal.
Debate social y percepciones
El auge de estas comunidades también ha abierto conversaciones sobre identidad, pertenencia y formas contemporáneas de autoexpresión. Mientras algunos sectores cuestionan o critican estas prácticas, otros las interpretan como parte de la diversidad cultural digital que caracteriza a las nuevas generaciones.
En todo caso, la principal diferencia radica en el enfoque: el therian se define por una identificación interna con un animal, mientras que el otherpaw se centra en la representación voluntaria y recreativa de comportamientos animales. Dos conceptos que pueden cruzarse, pero que no son equivalentes.
En tiempos donde las redes amplifican cualquier tendencia, comprender los matices ayuda a evitar confusiones y a analizar el fenómeno con mayor claridad.


