Carlos Alvarado va casa por casa, luchando por el voto indeciso.

El candidato oficialista por el Partido Acción Ciudadana (PAC), Carlos Alvarado, repitió este martes su discurso de los últimos meses: que el PAC es “la opción más sensata” de cara a las próximas elecciones, hacia las que se dirige mirando de reojo el 27% de indecisos registrados en la última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR) para Semanario Universidad.

Alvarado, que se ha mantenido en cifras cercanas al 6% en las intenciones de voto desde agosto pasado, comentó que enfrenta los resultados de la encuesta con optimismo, en gran medida por conocer la actuación histórica de su partido en los procesos electorales, en los que suele alcanzar los primeros lugares tras encuestas que parecen desfavorables.

Alvarado también ha ido casa a casa a luchar por los votos de los indecisos.

Portón a portón hemos ido a hablar con la gente, a difundir nuestra propuesta. Creemos en que podemos superar los retos país que tenemos, en construir la Costa Rica que queremos. ¡Salgamos a convencer!

En esta línea, recordó que los escenarios anunciados por las encuestas han sido superados en todas las disputas pasadas, como fue el caso en 2014 cuando Luis Guillermo Solís saltó de un 9,5% en la intención registrada por el CIEP (en el mismo periodo) a ganar la primera ronda con un 30,7% de los votos totales.

“Hay que ver la historia de las últimas cinco elecciones, en las que el PAC siempre ha estado en los primeros lugares, siempre con una decisión al final, porque ese es nuestro perfil del votante, un votante crítico y racional”, apuntó el candidato.

“Las encuestas han fallado, pero no los resultados; las personas se deciden en las últimas semanas que son estas que estamos viviendo”, subrayó.

Sobre este punto, además señaló que siente confianza porque el perfil de votante indeciso registrado por las encuestas coincide con las históricamente apoyan a su partido, lo que aseguró le hace sentir “mucha esperanza” de que se le reconozca como “la decisión sensata de un centro progresista”.

“Sentimos optimismo, el partido más grande siguen siendo los indecisos y tienen un perfil, como lo han demostrado las publicaciones de UNIVERSIDAD y el CIEP, que coincide con el perfil de las personas que nos apoyan: mayoritariamente de 18 a 34, de estudios medios y medios-altos”, comentó.

También destacó que la oferta de su agrupación, a diferencia de las demás —más conservadoras— apela a poblaciones menos conservadoras, lo que hace que su potencial de crecimiento sea mayor en un bloque importante del padrón total.

“Las otras opciones no es que crecen, sino que se intercambian personas que buscan las opciones conservadoras (…) “Las otras opciones están representando lo mismo, una visión conservadora de la economía, de los derechos humanos y del futuro, nosotros representamos una opción de progreso y de avance”, puntualizó.

Temas de campaña

En cuanto a la tendencia monotemática de la campaña relacionada con la reciente opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) sobre identidades de género y matrimonio igualitario, el candidato del PAC fue enfático en señalar que confía en “un grupo grande” de personas que “saben que el voto es un balance”.

“Hay que considerar una serie de temas a futuro, programas y equipos, y eso tendrán que considerarlo los costarricenses para la elección del 4 de febrero”, señaló.

Al respecto, destacó que su partido fue el primero en publicar el programa de Gobierno y que también confía en sus propuestas y equipo, como puntos que le permitan convencer a la mayor cantidad posible de votantes para poyar su eventual administración.

Además, resaltó que en su campaña ha hablado “con sus puntos de vista y no ha asumido posiciones para complacer encuestas”, algo que no considera extensible a gran parte de sus contrincantes que incluso han “cambiado posiciones” para satisfacer a algunos grupos sociales en detrimento de otros.

“Hemos visto otros candidatos y han cambiado de opinión según las encuestas, hoy parece un concurso para ver quién se puede mostrar como más conservador y a veces hasta más intolerantes”, concluyó.

Fuente: Seminario Universidad