Las autoridades alemanas confirmaron este domingo la muerte del principal sospechoso del ataque ocurrido durante las celebraciones del Día del Orgullo en Berlín, un hecho que dejó un fallecido y 29 personas heridas y que el Gobierno ya investiga como un atentado de motivación islamista.
El presunto responsable fue identificado como Abdul Ballout, un ciudadano alemán de 21 años de origen libanés, quien murió luego de enfrentarse con agentes policiales durante un operativo para capturarlo.
Murió tras atacar a los agentes con un arma blanca
La Policía de Berlín informó que logró ubicar al sospechoso horas después del atentado.
Según el comunicado oficial, Ballout corrió hacia los agentes armado con un cuchillo, lo que llevó a los policías a abrir fuego.
El hombre falleció en el lugar.
Durante la búsqueda, las autoridades habían solicitado la colaboración de la ciudadanía y difundieron una fotografía del sospechoso para facilitar su localización.
Gobierno lo califica como un atentado islamista
El ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, aseguró que las investigaciones apuntan a que se trató de un «ataque terrorista islamista».
De acuerdo con los diarios alemanes Der Spiegel y Bild, Ballout intentó viajar a Siria en 2025 para unirse al grupo extremista Estado Islámico (EI), aunque fue detenido en Líbano antes de conseguirlo.
Posteriormente fue enviado a Alemania, donde en 2026 fue condenado por preparar un acto grave de violencia contra el Estado, según ambos medios.
El ataque interrumpió la celebración del Orgullo
El atentado ocurrió la noche del sábado, poco antes de las 10:00 p. m., cuando una miniván Citroën Spacetourer ingresó a gran velocidad en las inmediaciones del parque Tiergarten y embistió a varias personas antes de chocar contra un árbol.
El hecho ocurrió a pocos cientos de metros de la Puerta de Brandeburgo, donde se desarrollaba el acto principal del Christopher Street Day, una de las mayores celebraciones del Orgullo LGBTIQ+ en Europa.
Inicialmente se informó de 16 personas heridas, pero posteriormente el balance fue actualizado a 29 lesionados y una víctima mortal.
Además, la policía indicó que varias personas también sufrieron heridas provocadas con arma blanca durante el incidente.
Condena de las autoridades
El canciller alemán, Friedrich Merz, calificó el ataque como un «acto abominable» y aseguró que los responsables serán llevados ante la justicia.
Por su parte, el alcalde de Berlín, Kai Wegner, afirmó que la agresión representó un ataque contra una manifestación que simboliza la diversidad, la tolerancia y la convivencia pacífica.
El atentado reavivó el debate sobre la seguridad y el extremismo en Alemania. Desde el partido Alternativa para Alemania (AfD), dirigentes opositores responsabilizaron al Gobierno por lo que consideran fallas en las políticas de seguridad e inmigración.
El ataque también evocó el recuerdo del atentado ocurrido en diciembre de 2016, cuando un camión embistió un mercado navideño en Berlín, dejando 13 personas fallecidas.


