El Gobierno de Estados Unidos ordenó suspender temporalmente una de las tácticas utilizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para detener a personas con órdenes de deportación, luego de dos operativos que terminaron con la muerte de migrantes y generaron una fuerte polémica.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal y otros medios estadounidenses, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) instruyó a los agentes del ICE para que dejen de realizar detenciones de vehículos en movimiento con el objetivo de arrestar o interrogar a sus ocupantes mientras se revisan los procedimientos operativos.
La decisión llega tras dos tiroteos mortales
El cambio de directriz se produce pocos días después de dos incidentes que provocaron cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de agentes migratorios.
El caso más reciente ocurrió el lunes en el estado de Maine, donde un agente del ICE disparó contra un vehículo durante un operativo. La víctima fue identificada como Joan Sebastián Durán, un colombiano de 26 años que residía en la ciudad de Biddeford junto a su esposa y su hija de tres años.
Según la versión oficial del ICE, el conductor intentó escapar y el agente abrió fuego al considerar que existía un riesgo para la seguridad pública.
Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes señalaron que Durán tenía autorización para trabajar en Estados Unidos y exigieron una investigación independiente para esclarecer las circunstancias del hecho.
Petro critica la actuación de Estados Unidos
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó con dureza tras conocerse la muerte del joven colombiano.
A través de la red social X, calificó el hecho como el «asesinato de un colombiano latinoamericano a manos del gobierno estadounidense» y aseguró que fue víctima de un trato discriminatorio.
«Lo mataron porque creían que era un ser inferior sin derechos», escribió el mandatario colombiano.
Otro caso ocurrió en Texas
La medida también llega después del fallecimiento de Lorenzo Salgado, un ciudadano mexicano de 52 años que murió la semana anterior durante otro operativo del ICE en Texas.
Las autoridades estadounidenses sostuvieron que el hombre intentó embestir con su vehículo a un agente, quien respondió disparando en defensa propia.
No obstante, varios testigos contradijeron esa versión y afirmaron que el oficial no se encontraba frente al automóvil cuando efectuó los disparos, lo que ha alimentado las dudas sobre el procedimiento.
Crecen las críticas contra las tácticas del ICE
Las actuaciones del ICE continúan siendo objeto de debate en Estados Unidos debido a las políticas migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.
Diversas organizaciones de derechos humanos han cuestionado el uso de operativos con agentes fuertemente armados para ejecutar órdenes migratorias y han denunciado un aumento en los riesgos para migrantes y comunidades donde se desarrollan estas intervenciones.
Además de los dos migrantes fallecidos en las últimas semanas, medios estadounidenses recuerdan que este año también murieron dos ciudadanos estadounidenses durante operativos relacionados con acciones del ICE en Minneapolis, hechos que igualmente permanecen bajo investigación.


