La muerte de un ciudadano colombiano durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) volvió a colocar bajo la lupa las acciones de las autoridades migratorias y reavivó el debate sobre el uso de la fuerza en este tipo de procedimientos.
El hecho ocurrió la mañana del lunes en la ciudad de Biddeford, en el estado de Maine, donde un agente federal disparó contra un hombre durante una intervención relacionada con una orden de deportación. Mientras las autoridades sostienen que actuaron ante una amenaza inminente, familiares, testigos y organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes cuestionan la versión oficial y exigen una investigación transparente.
¿Qué ocurrió durante el operativo del ICE?
Según la explicación entregada por un portavoz del ICE, los agentes realizaban labores de vigilancia en el último domicilio conocido de una persona con una orden definitiva de expulsión del país.
Las autoridades indicaron que intentaron detener un vehículo alrededor de las 7:00 a. m., pero aseguraron que el conductor intentó escapar y dirigió el automóvil hacia uno de los oficiales, quien respondió utilizando su arma de fuego.
El hombre recibió varios impactos de bala y, aunque los servicios de emergencia fueron alertados de inmediato, falleció poco después debido a la gravedad de las heridas.
El ICE identificó a la víctima únicamente como un extranjero en condición migratoria irregular con una orden final de deportación.
Organizaciones identifican a la víctima como un colombiano de 26 años
Diversos medios estadounidenses y organizaciones comunitarias señalaron que el fallecido era Joan Sebastián Guerrero, un colombiano de 26 años que residía en Biddeford junto a su esposa y su hija de tres años.
La Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine y la organización Presente Maine afirmaron que el joven contaba con permiso para trabajar legalmente en Estados Unidos y colaboraba como conductor de un servicio de entregas.
Las agrupaciones pidieron que el caso no quede en el olvido y reclamaron una revisión independiente de lo sucedido.
«No permitiremos que esta muerte sea tratada como una simple estadística dentro de la política migratoria», manifestó Crystal Cron, directora ejecutiva de Presente Maine.
Testigo contradice parte de la versión oficial
Uno de los testimonios que más atención ha generado es el de Daniel Boucher, vecino del sector, quien aseguró haber escuchado varios disparos antes de observar cómo agentes federales sacaban al conductor de un vehículo blanco.
Según relató, la víctima todavía alcanzó a decir que había intentado detenerse antes de desplomarse.
El testigo afirmó que posteriormente dejó de observar movimientos por parte del hombre, por lo que presume que falleció en el lugar.
Estas declaraciones alimentaron las dudas sobre la secuencia de los hechos y serán parte del proceso investigativo.
Autoridades de Colombia solicitan explicaciones
La Embajada de Colombia en Estados Unidos confirmó que solicitó formalmente información al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para esclarecer las circunstancias en las que murió el ciudadano colombiano.
La representación diplomática busca determinar si durante el operativo se respetaron los protocolos establecidos y si existieron actuaciones que deban ser investigadas.
Políticos estadounidenses también piden respuestas
El caso también provocó reacciones entre autoridades locales de Estados Unidos.
El senador por Maine, Angus King, aseguró en declaraciones a CNN que el colombiano aparentemente no era la persona que buscaban inicialmente las autoridades migratorias, por lo que solicitó una investigación «completa, abierta y transparente».
Por su parte, la gobernadora de Maine, Janet Mills, calificó lo ocurrido como una tragedia y expresó preocupación por la manera en que se ejecutan algunos operativos migratorios en el estado.
El alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, sostuvo que la comunidad merece conocer exactamente qué ocurrió y pidió que los resultados de la investigación sean dados a conocer públicamente.
Agente fue separado temporalmente mientras avanzan las investigaciones
La oficina del fiscal general de Maine informó que el agente involucrado fue enviado a licencia administrativa, procedimiento habitual cuando un oficial utiliza su arma de fuego durante un operativo.
Además, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) abrió una investigación paralela para esclarecer las circunstancias del incidente.
Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional no ha emitido declaraciones adicionales sobre el caso.
Un nuevo caso que intensifica el debate sobre la política migratoria
La muerte del colombiano ocurre pocos días después de otro operativo del ICE en Houston, Texas, donde un ciudadano mexicano también perdió la vida durante una intervención de agentes federales.
Ambos episodios han generado cuestionamientos sobre los protocolos de actuación de las autoridades migratorias, el uso de la fuerza y las condiciones en las que se desarrollan las operaciones para ejecutar órdenes de deportación.
Mientras avanzan las investigaciones oficiales, familiares, organizaciones civiles y representantes políticos continúan solicitando que se esclarezcan los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.


