Max Holloway logró imponerse a Conor McGregor en el combate estelar de UFC 329, luego de que el irlandés no pudiera continuar por una lesión en su rodilla derecha apenas iniciada la pelea.
El esperado regreso de McGregor al octágono, después de varios años de ausencia, terminó de forma inesperada cuando sufrió la lesión al lanzar su primera patada del combate. La molestia le impidió seguir peleando y el árbitro dio por finalizado el enfrentamiento, otorgando la victoria a Holloway por nocaut técnico debido a la lesión.
Conor McGregor volvía a la UFC con la intención de demostrar que aún podía competir al más alto nivel. El excampeón en dos divisiones no peleaba desde la fractura de tibia que sufrió en 2021 y había manifestado en la previa que mantenía intacto su deseo de regresar a la cima del deporte.
Por su parte, Max Holloway aprovechó la oportunidad para cobrarse revancha de la derrota que había sufrido frente a McGregor en 2013. El hawaiano, excampeón del peso pluma y reconocido por su volumen de golpes y resistencia, sumó una de las victorias más importantes de su carrera reciente.
Además del combate estelar, la cartelera de UFC 329 dejó otro resultado destacado. El británico Paddy Pimblett derrotó al francés Benoît Saint Denis mediante una sumisión en el primer asalto, consolidando su ascenso dentro de la compañía.
La derrota representa un nuevo obstáculo para McGregor, quien buscaba iniciar una nueva etapa en su carrera tras varios años marcados por lesiones, inactividad y controversias fuera del octágono. Mientras tanto, Holloway sale fortalecido con una victoria que le permite reafirmarse entre los nombres más importantes de la UFC


