La diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Abril Gordienko, criticó lo que considera una falta de coherencia en la política exterior del gobierno de Laura Fernández respecto a Nicaragua y aseguró que Costa Rica “no puede hablar con dos voces” sobre un tema de tanta relevancia.
Las declaraciones fueron publicadas este 7 de julio en una columna de opinión en el diario La Nación.
Señala diferencias entre Presidencia y Cancillería
Gordienko sostuvo que actualmente existen mensajes distintos desde el propio Gobierno sobre la situación en Nicaragua.
Según indicó, la presidenta Laura Fernández ha mantenido un discurso más conciliador al afirmar que los nicaragüenses tienen “la forma de gobierno que han elegido tener” y al expresar su interés en mantener una relación “fraternal, pacífica y armoniosa” con ese país.
En contraste, la legisladora destacó que el canciller Manuel Tovar ha sostenido una posición crítica en foros internacionales, denunciando el deterioro democrático bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como casos de detenciones arbitrarias, desapariciones y expulsiones.
“Dos funcionarios, dos lenguajes, dos Nicaraguas”
La diputada afirmó que estas diferencias no corresponden únicamente a un cambio de tono, sino a visiones distintas sobre la realidad del país vecino.
“Dos funcionarios, dos lenguajes, dos Nicaraguas”, señaló.
Pide una política exterior coherente
Gordienko reconoció que Costa Rica debe actuar con pragmatismo debido a los vínculos comerciales, migratorios y geográficos que mantiene con Nicaragua.
Sin embargo, advirtió que ello no debe traducirse en respaldar narrativas que, a su criterio, puedan legitimar un sistema ampliamente cuestionado por organismos internacionales y por sectores del exilio nicaragüense.
Asimismo, indicó que la falta de coherencia podría afectar la credibilidad internacional de Costa Rica y debilitar una política exterior que históricamente ha estado vinculada con la defensa de la democracia y los derechos humanos.
La legisladora concluyó que el país puede mantener relaciones diplomáticas y comerciales con Nicaragua, pero insistió en que ello debe hacerse con una posición clara, coordinada y expresada con una sola voz desde el Estado.


