Las tensiones entre Estados Unidos y España volvieron a escalar luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara nuevas críticas contra el Gobierno español e incluso advirtiera sobre la posibilidad de poner fin a las relaciones comerciales entre ambos países.
Las declaraciones fueron realizadas este miércoles durante su llegada a una reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), donde el mandatario cuestionó nuevamente la postura de Madrid en materia de defensa y calificó a España como un aliado poco confiable.
«España es una causa perdida. No queremos más trato comercial con España», afirmó Trump ante los medios de comunicación, endureciendo el discurso que ha mantenido en los últimos meses contra el Gobierno encabezado por Pedro Sánchez.
Desde Madrid, la reacción fue inmediata, aunque con un tono moderado. Una fuente del Gobierno español aseguró que la administración recibe las declaraciones «con tranquilidad y normalidad», al considerar que la relación entre ambos países continúa siendo sólida en ámbitos como la economía, la cultura y la cooperación internacional.
Las autoridades españolas también recordaron que la política comercial con Estados Unidos no depende exclusivamente de cada nación europea, sino que es una competencia de la Unión Europea, por lo que cualquier decisión relacionada con acuerdos o restricciones comerciales debe abordarse a nivel del bloque comunitario.
Además, el Ejecutivo de Sánchez destacó que la relación económica entre ambos países ha sido favorable para Washington, al señalar que Estados Unidos mantiene un superávit comercial frente a España. Esto significa que las exportaciones estadounidenses hacia territorio español superan el valor de los productos españoles vendidos al mercado norteamericano.
El origen del nuevo enfrentamiento vuelve a estar ligado al gasto militar. Trump ha insistido en que los miembros de la OTAN deben incrementar significativamente sus inversiones en defensa y ha criticado especialmente a España por no asumir, según su criterio, una mayor contribución.
Las diferencias sobre este tema no son nuevas. Durante la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025, el presidente estadounidense ya había cuestionado públicamente la negativa del Gobierno español a comprometerse con el objetivo de destinar el 5% de su Producto Interno Bruto (PIB) al presupuesto de defensa.
Por su parte, la administración de Pedro Sánchez sostiene que cumple plenamente con las obligaciones adquiridas dentro de la alianza militar, al invertir alrededor del 2% de su PIB en este rubro, porcentaje que considera suficiente para responder a los compromisos internacionales asumidos por el país.
Las declaraciones de Trump también provocaron una respuesta desde Bruselas. La Comisión Europea expresó su respaldo a España y recordó que será la Unión Europea la encargada de defender los intereses comerciales de cualquiera de sus Estados miembros.
El portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, señaló que Bruselas espera que Estados Unidos respete los compromisos establecidos en el acuerdo comercial vigente entre ambas partes, del mismo modo en que el bloque europeo asegura haber cumplido con sus obligaciones.
Este no es el primer episodio de tensión reciente entre Washington y Madrid. Meses atrás, Trump ya había amenazado con suspender el comercio bilateral luego de que el Gobierno español rechazara autorizar el uso de bases militares estadounidenses ubicadas en Andalucía para operaciones aéreas relacionadas con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Aunque por ahora las declaraciones del mandatario estadounidense no se han traducido en medidas comerciales concretas, el intercambio evidencia las diferencias políticas que persisten entre ambas administraciones en asuntos de defensa, seguridad internacional y relaciones exteriores.


