El llamado para que el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, sea llevado ante la justicia estadounidense volvió a tomar fuerza en el Congreso de Estados Unidos, en medio de la emergencia humanitaria provocada por los devastadores terremotos que sacudieron el norte del país sudamericano.
Varios legisladores republicanos cuestionaron duramente la actuación del alto funcionario venezolano y aseguraron que deberá responder por presuntos delitos relacionados con violaciones a los derechos humanos. Las declaraciones surgen mientras continúan las labores de rescate y atención de miles de afectados por el desastre.

Congresistas exigen acciones contra Cabello
Uno de los pronunciamientos más fuertes fue realizado por el congresista republicano Carlos Giménez, quien pidió públicamente la entrega de Cabello a las autoridades estadounidenses.
Según manifestó en su cuenta oficial de X, el funcionario venezolano tendría responsabilidad en presuntos crímenes de lesa humanidad y, además, habría obstaculizado parte de las labores de rescate que se desarrollan en las zonas más golpeadas por los sismos.
Giménez sostuvo que los venezolanos “merecen un liderazgo real” y advirtió que quienes, según él, abandonen a la población durante la emergencia deberán rendir cuentas.

A ese llamado se sumó el congresista Mario Díaz-Balart, quien insistió en que Cabello debe ser extraditado para enfrentar los procesos judiciales abiertos en Estados Unidos.
Por su parte, la representante María Elvira Salazar también criticó la actuación del ministro venezolano y afirmó que la prioridad debe ser permitir el ingreso de ayuda humanitaria y facilitar el trabajo de los equipos de rescate.
Polémica por incidente con un rescatista
Las críticas aumentaron luego de la difusión de varios videos en redes sociales que muestran una discusión entre Diosdado Cabello y un rescatista estadounidense en una de las zonas afectadas por el terremoto, específicamente en el estado de La Guaira.
En las imágenes se escucha al socorrista solicitar que le permitieran avanzar para asistir a una persona que, según indicó, pedía ayuda entre los escombros.

El episodio generó cuestionamientos internacionales y abrió un debate sobre una posible interferencia en las labores de rescate durante los primeros días posteriores al desastre.
Posteriormente, el Departamento de Estado de los Estados Unidos indicó que el incidente fue solucionado y que ambas partes pudieron continuar colaborando con las operaciones de asistencia.
Continúa la ayuda internacional
Mientras persiste la controversia política, las autoridades venezolanas aseguran que la ayuda internacional sigue llegando al país.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que más de 707 mil toneladas de ayuda humanitaria han ingresado a Venezuela desde que ocurrió la emergencia.
Además, el Gobierno habilitó una plataforma para recibir donaciones económicas y coordinar el ingreso de vuelos con suministros destinados a las comunidades afectadas.
Según cifras oficiales divulgadas por las autoridades venezolanas, los terremotos han dejado al menos 2.295 personas fallecidas, más de 11.200 heridos y decenas de miles de familias afectadas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en distintas regiones del país.


