Crisis en la Fedefútbol escaló tras versiones contradictorias de jugadores involucrados en incidente en Los Yoses
La investigación interna que sacudió a la Federación Costarricense de Fútbol tras el altercado ocurrido en un bar de Los Yoses dejó al descubierto un ambiente de tensión, desconfianza y versiones que no coincidían entre sí.
En medio de las entrevistas realizadas por dirigentes y miembros del cuerpo técnico de la Selección Nacional, una frase pronunciada por uno de los futbolistas terminó reflejando el tono de las conversaciones privadas dentro del Proyecto Gol:
“Yo no soy sapo”.
La expresión surgió mientras la Federación intentaba reconstruir lo sucedido durante la madrugada del domingo anterior, una noche que terminó con detonaciones, un vehículo baleado y varios seleccionados nacionales vinculados al incidente.
La Federación pasó de un microciclo normal a una investigación interna
Lo que inicialmente era una semana de preparación para los amistosos de Costa Rica contra Colombia e Inglaterra terminó convertido en una crisis institucional.
Desde las primeras horas del lunes, dirigentes de la Federación comenzaron a recibir llamadas y reportes relacionados con un supuesto conflicto en el bar La Santa, ubicado en Los Yoses de Montes de Oca.
La situación obligó al secretario general, Gustavo Araya, a sostener reuniones tempranas con el técnico de la Tricolor, Fernando Batista, conocido como “Bocha”.
A partir de ese momento arrancaron conversaciones individuales con futbolistas vinculados al caso.
Versiones distintas levantaron sospechas
Según información recopilada durante las reuniones internas, varios jugadores ofrecieron relatos diferentes sobre lo ocurrido esa noche.
Uno indicó que únicamente había asistido a un restaurante para observar la final del fútbol mexicano y luego abandonó el lugar.
Otro sostuvo que llegó únicamente para acompañar una celebración de cumpleaños y que posteriormente se retiró temprano.
También hubo quienes afirmaron que acudieron al sitio después de recibir noticias de problemas relacionados con el vehículo de un compañero.
Sin embargo, conforme avanzaban las conversaciones, dentro de la Federación comenzó a crecer la percepción de que algunas explicaciones no coincidían con otros datos recopilados.
De acuerdo con versiones conocidas durante la investigación, algunos futbolistas incluso fueron advertidos directamente de que era preferible admitir lo sucedido antes de quedar expuestos por inconsistencias.
Horarios y testimonios terminaron contradiciéndose
Una de las versiones sostenía que el problema relacionado con el vehículo había ocurrido cerca de las 11:30 p.m.
No obstante, esa línea de tiempo perdió fuerza luego de que el alcalde de Montes de Oca, Domingo Argüello, confirmara que las alertas policiales ingresaron aproximadamente a la 1:42 a.m.
Posteriormente, el Organismo de Investigación Judicial confirmó que abrió una investigación de oficio sobre el caso.
Mientras tanto, la Federación comenzó a cruzar información con fotografías, testimonios de presentes, reportes de autoridades y datos provenientes de comercios cercanos.
Relatos apuntan a pelea dentro de sala VIP
La reconstrucción preliminar de los hechos apunta a que al menos seis futbolistas relacionados con la Selección Nacional y otro jugador ligado a un club tradicional estuvieron presentes durante la noche.
Según versiones recopiladas, dos de ellos abandonaron el lugar antes de medianoche, mientras otros permanecieron cuando estalló el conflicto dentro de una zona VIP del establecimiento.
“Botellas iban y venían”, relató una persona presente esa madrugada.
También surgió información sobre un exjugador de divisiones menores que habría protagonizado uno de los primeros intercambios verbales dentro del local.
De acuerdo con testimonios, un comentario ofensivo habría sido malinterpretado inicialmente como un saludo, provocando el inicio del altercado.
Fedefútbol terminó separando a tres jugadores
Tras varias horas de análisis y recopilación de información, la Federación tomó la decisión de separar del microciclo a Alejandro Bran, Warren Madrigal y Kenneth Vargas.
Las decisiones fueron tomadas conjuntamente entre el cuerpo técnico encabezado por Batista y la dirigencia federativa.
Aunque los jugadores ya fueron apartados, el caso continúa abierto y tanto la investigación interna como el proceso manejado por las autoridades judiciales siguen en desarrollo.
Dentro de la Federación existe preocupación por el impacto que el episodio pueda generar sobre la imagen de la Selección Nacional en un momento clave de preparación deportiva.


