San José — Mientras los conductores de automóviles pagarán más en junio, quienes llenan el tanque con diésel verían un alivio. Recope presentó ante la Aresep la propuesta de precios para el mes próximo, que incluye movimientos en distintas direcciones según el producto.
El diésel bajaría ₡46 para ubicarse en ₡670 por litro. La gasolina súper, en cambio, subiría ₡20 para llegar a ₡753, y la regular sumaría ₡22 para alcanzar los ₡779. El cilindro de gas de 25 libras también vería una variación: un alza de ₡157 que dejaría su precio final en ₡7.412.
Los cambios deberán ser aprobados por la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) antes de entrar en vigor. No son definitivos.
La causa: el estrecho de Ormuz y la geopolítica
La presidenta de Recope, Karla Montero, explicó que el comportamiento proyectado responde a la evolución del mercado internacional entre el 10 de abril y el 7 de mayo, un período marcado por las tensiones asociadas al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. «El mundo enfrenta un mercado energético inestable por las tensiones internacionales y las situaciones ya conocidas en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz están presionando los precios», señaló.
La rebaja en el diésel tiene una explicación diferenciada: ese combustible mostró menor presión al alza por una demanda industrial más moderada a nivel global y una mayor disponibilidad de inventarios, factores que no afectaron de la misma forma a las gasolinas.
El contexto: la tercera variación del año
Si la Aresep aprueba los cambios propuestos, junio marcaría la tercera variación tarifaria de 2026. En mayo ya se aplicó un aumento de ₡103 a la súper, ₡123 a la regular y ₡152 al diésel. Un eventual escenario donde el diésel baja mientras las gasolinas suben representa un patrón inusual que refleja la diferenciación de los mercados internacionales de derivados del petróleo.


