Un hombre acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se declaró no culpable este lunes ante un tribunal federal en Washington, en un caso que vuelve a encender las preocupaciones por la seguridad del mandatario republicano.
El sospechoso, identificado como Cole Allen, de 31 años y originario de California, enfrenta varios cargos federales relacionados con un supuesto ataque planeado durante una cena de alto perfil realizada el pasado 25 de abril en la capital estadounidense.
De acuerdo con medios locales, Allen compareció ante el juez usando uniforme naranja de recluso y bajo fuertes medidas de seguridad.
Fiscalía asegura que viajó armado desde California
Las autoridades federales sostienen que el acusado viajó en tren desde California hasta Washington llevando varias armas y municiones.
Según la acusación, entre los objetos decomisados había una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos.
La Fiscalía lo señala por cuatro delitos principales, incluidos intento de asesinato presidencial, transporte interestatal de armas para cometer un crimen violento y agresión contra un agente federal utilizando un arma mortal.
En caso de ser declarado culpable, podría enfrentar una condena de cadena perpetua.
El supuesto ataque habría ocurrido durante la tradicional cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, evento que reúne periodistas, figuras políticas y altos funcionarios estadounidenses.
Tercer caso de amenaza grave contra Trump
El proceso judicial ocurre en medio de una creciente tensión política y de seguridad alrededor de Trump, quien ya había sido blanco de otros incidentes violentos recientes.
En julio de 2024, el mandatario resultó herido en una oreja durante un atentado registrado en un mitin de campaña. Meses después, también se reportó otro incidente de seguridad en un campo de golf en Florida.
Con este nuevo caso, las autoridades estadounidenses enfrentan el tercer episodio relacionado con presuntos intentos de asesinato contra el presidente en menos de dos años.
La próxima audiencia judicial fue programada para el 29 de junio, mientras continúan las investigaciones sobre el caso y el posible móvil detrás del supuesto plan.


