El gobierno de Argentina reconoció este jueves que todavía no existe certeza sobre el punto exacto donde se habría originado el contagio de hantavirus relacionado con el crucero MV Hondius, embarcación que actualmente permanece bajo vigilancia sanitaria internacional tras reportarse varios casos sospechosos y personas fallecidas durante la travesía.
La declaración fue emitida por el Ministerio de Salud argentino luego de una reunión con representantes sanitarios de las 24 provincias del país, en medio de la creciente atención mundial que ha generado el brote detectado a bordo del barco que partió el pasado 1 de abril desde Ushuaia.
Según el comunicado oficial, las autoridades indicaron que hasta el momento no existen pruebas concluyentes que permitan establecer en qué lugar ocurrió la exposición inicial al virus.
“Con la información brindada hasta el momento por los países involucrados y los organismos nacionales intervinientes, no es posible confirmar el origen del contagio”, señaló la cartera sanitaria argentina.
El caso mantiene en alerta a organismos internacionales debido a que la embarcación registró un brote asociado a la cepa Andes del hantavirus, una variante considerada particularmente sensible por su capacidad de transmisión entre personas en determinados escenarios de contacto estrecho.
El hantavirus normalmente se transmite por exposición a saliva, orina o excrementos de roedores infectados. Sin embargo, especialistas han advertido que la variante andina detectada en Sudamérica es una de las pocas cepas documentadas con potencial de contagio humano.
La situación provocó una movilización sanitaria internacional luego de que pasajeros enfermos fueran evacuados desde Cabo Verde hacia distintos países europeos para recibir atención médica especializada.
Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud mantiene el monitoreo del caso y coordina acciones con gobiernos involucrados para rastrear posibles cadenas de transmisión.
Las autoridades argentinas insistieron en que el crucero había sido sometido a controles sanitarios antes de abandonar Tierra del Fuego y reiteraron que, por ahora, no existen elementos suficientes para vincular directamente el origen del brote con territorio argentino.
El caso continúa bajo investigación epidemiológica internacional mientras expertos analizan los desplazamientos de pasajeros y tripulantes, así como las posibles exposiciones previas al inicio del viaje.


