Trump no vendrá, pero manda a Kristi Noem y Landau al traspaso de Fernández
San José / Washington — Donald Trump no estará en el Estadio Nacional este viernes, pero la delegación que envía no es menor. El subsecretario de Estado Christopher Landau encabezará la comitiva estadounidense en la toma de posesión de Laura Fernández, acompañado por Kristi Noem como enviada especial del programa Escudo de las Américas, y otros tres altos funcionarios del Departamento de Estado.
Landau sostendrá reuniones bilaterales con la presidenta electa Fernández y altos funcionarios del próximo gobierno para reforzar la relación entre ambos países y preparar el terreno para una colaboración estrecha en los próximos cuatro años. Entre las prioridades que Washington quiere discutir figuran la cooperación en seguridad, la ampliación de los lazos comerciales y la atracción de inversión estadounidense.
Quiénes vienen y qué representan
La delegación completa está integrada por Melinda Hildebrand, embajadora de Estados Unidos en Costa Rica; Kristi Noem, enviada especial del programa Escudo de las Américas; Michael Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental; Ana Quintana-Lovett, subsecretaria adjunta para Asuntos de Centroamérica y Migración; y Matthew Rhodes, jefe de Planta de la Oficina del Asesor del Departamento de Estado.
La presencia de Noem tiene un peso específico. La exgobernadora de Dakota del Sur y actual secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos viaja en su rol dentro del programa Escudo de las Américas, una iniciativa de cooperación regional en seguridad que Washington ha priorizado bajo la administración Trump para fortalecer vínculos con gobiernos de perfil conservador en Centroamérica.
El mensaje diplomático detrás de la delegación
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025, la administración estadounidense ha estrechado vínculos con figuras conservadoras en la región, como Nayib Bukele en El Salvador y Nasry Asfura en Honduras. La llegada de Fernández al poder en Costa Rica —una politóloga de 39 años que se define como liberal en lo económico y conservadora en lo social— encaja en ese mapa de alianzas que Washington está consolidando en el istmo.
Enviar al número dos del Departamento de Estado no es un gesto menor. Landau es una figura de peso en la política exterior de la administración Trump hacia América Latina, y su presencia personal en San José señala el interés de Washington en la nueva administración costarricense.
Una ceremonia con 71 países y ausencias notables en casa
El acto del 8 de mayo contará con delegaciones de 71 países y 18 organismos internacionales. Entre los confirmados están representantes de España, Ecuador, República Dominicana, Honduras, Guatemala, Chile, Panamá, Países Bajos, Curazao y El Salvador. El rey Felipe VI de España también tiene confirmada su presencia.
Dentro del propio país, la ceremonia tendrá una ausencia llamativa: al cierre de esta semana, la mayoría de expresidentes costarricenses no habían confirmado su asistencia. Solo Miguel Ángel Rodríguez Echeverría ratificó participación; Laura Chinchilla y Carlos Alvarado declinaron.
Como novedad institucional, Fernández anunció que inmediatamente después de recibir la banda presidencial presidirá la primera sesión del Consejo de Gobierno en el mismo estadio, con juramentación del gabinete y firma de los primeros decretos ejecutivos en presencia del público


