Yara Jiménez replica el discurso de Chaves y pone límites a la oposición legislativa
San José — Con una actitud sonriente y llena de guiños a su anterior jefe, la exsecretaria del Consejo de Gobierno hizo un discurso totalmente sintonizado con el de Rodrigo Chaves, luego de que el mandatario diera su último informe de labores al país. La nueva presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, utilizó su respuesta oficial al informe para respaldar la gestión de cuatro años del gobierno saliente y para enviar una señal clara a las bancadas opositoras: tienen derecho a fiscalizar, pero no a detener el país.
El mensaje central: la oposición tiene límites
La parte más políticamente significativa del discurso de Jiménez fue su advertencia directa a las 26 diputaciones de oposición que integran el Congreso. En sus palabras, la nueva jerarca del Directorio legislativo reconoció que las bancadas contrarias al oficialismo tienen «amplias atribuciones» para fiscalizar, criticar y oponerse, pero trazó una línea que, a su juicio, no deben cruzar.
«Las bancadas de oposición tienen amplias atribuciones de fiscalizar, de oponerse, pero nunca de detener ni paralizar el desarrollo de este hermoso país», afirmó. El planteamiento llegó apenas tres días después de que la oposición intentara, sin éxito, bloquear la presidencia del Directorio con un bloque de 26 votos, frente a los 31 del oficialismo.
Un discurso espejo del informe presidencial
Los mismos datos que Chaves presentó en su informe como logros, sobre pobreza, infraestructura, desarrollo económico, seguridad pública, bienestar social, salud y educación, fueron repetidos en el discurso de Yara Jiménez como datos irrefutables.
Jiménez calificó el informe como «un punto de inflexión» y sostuvo que Costa Rica es hoy «un país diferente» con mejor posicionamiento internacional, orden fiscal y mejores condiciones para el crecimiento. También destacó la inversión extranjera directa que, según dijo, ha llegado a provincias como Guanacaste, Puntarenas y Limón durante el cuatrienio Chaves.
El tono que cambió en Cuesta de Moras
Después de cuatro años de réplicas duras, críticas y exigentes de parte de la presidencia de la Asamblea Legislativa, este lunes volvió el aplauso a la mesa del Directorio del Congreso. El contraste con los años anteriores, cuando la presidencia del Legislativo era ocupada por figuras opositoras que cuestionaban abiertamente al Ejecutivo, resultó evidente para quienes siguieron el acto.
El cambio de tono no sorprendió a los analistas. El ascenso y postulación de Jiménez surgió directamente ligado al apoyo de Chaves como persona de su entera confianza, tanto dentro del Consejo de Gobierno como en su participación dentro de polémicas relacionadas con la gestión del Ejecutivo.
La agenda que promete
Jiménez cerró su intervención con un compromiso para la legislatura que arranca: promover una agenda parlamentaria común que priorice las reformas estructurales del país. «Será una tierra fértil, muy fértil, para que nuestro país continúe avanzando», aseguró.
También extendió un respaldo explícito a la presidenta electa Laura Fernández, quien tomará posesión el 8 de mayo: «El Gobierno del presidente Rodrigo Chaves constituye un capítulo histórico en la vida política de este país y abre las puertas a la continuidad de un nuevo gobierno con doña Laura Fernández Delgado, quien sin duda alguna luchará incansablemente por Costa Rica.»
La afirmación, vinculando los logros del gobierno saliente con la continuidad del entrante, completó un discurso que la oposición interpretará como una declaración de intenciones para los próximos cuatro años de legislatura.


