Una experiencia que empezó como un viaje académico terminó convirtiéndose en un episodio insólito para una estudiante universitaria en Estados Unidos. Tras regresar de Costa Rica, la joven descubrió que no venía sola: dentro de su maleta se escondía una serpiente venenosa originaria de Centroamérica.
El hallazgo ocurrió en la ciudad de Boulder, en Colorado, cuando la estudiante —quien había viajado a suelo costarricense a mediados de marzo— abrió su equipaje para desempacar. En medio de sus pertenencias apareció una pequeña víbora, lo que encendió de inmediato las alertas.

Ante la sorpresa, la joven optó por contactar a un servicio de control de plagas. Sin embargo, al percatarse de que el animal no correspondía a especies locales, el caso fue escalando a manos más especializadas. Una tienda de reptiles intervino inicialmente y, posteriormente, se solicitó apoyo al Zoológico de Denver y al Colorado Parks and Wildlife.
Especialistas confirmaron que se trataba de una víbora de foseta conocida como “hognose” esbelta o víbora de hoja nasal, una especie propia de regiones tropicales de Centroamérica. El ejemplar, de apenas dos meses de edad y unos 18 gramos de peso, habría logrado ocultarse en la maleta durante el trayecto internacional sin ser detectado.
El manejo del caso no fue inmediato. Según detallaron las autoridades, se valoraron tres escenarios: devolver la serpiente a su hábitat en Costa Rica, trasladarla a un centro de investigación o aplicar eutanasia. Finalmente, prevaleció una cuarta vía práctica: mantenerla bajo resguardo en el zoológico, donde ya cuentan con experiencia en el cuidado de esta especie.
Actualmente, el reptil permanece en cuarentena bajo observación médica, un protocolo clave para descartar la presencia de enfermedades o parásitos que puedan afectar a otros animales. Una vez superada esta fase, se definirá su destino definitivo dentro de instalaciones adecuadas.
Este caso pone sobre la mesa un tema poco discutido pero relevante: el traslado involuntario de fauna silvestre a través de equipajes. En países biodiversos como Costa Rica, donde abundan especies exóticas, este tipo de situaciones puede ocurrir sin que los viajeros lo noten, generando riesgos tanto para las personas como para los ecosistemas de destino.
Las autoridades recomiendan revisar cuidadosamente el equipaje antes de salir de zonas tropicales y, en caso de encontrar animales silvestres, evitar manipularlos directamente y contactar de inmediato a expertos.


