El avance en la investigación del triple homicidio ocurrido en San Mateo de Alajuela ha puesto en el centro de atención una vivienda en Puntarenas, que ahora figura como un punto clave dentro del expediente judicial.
Durante un operativo realizado entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) intervinieron la propiedad tras determinar que uno de los hombres asesinados habría estado en ese sitio poco antes de su muerte.
En un inicio, las autoridades valoraron la posibilidad de que el crimen se hubiera cometido dentro de la casa. Sin embargo, las pruebas forenses aplicadas en el lugar, específicamente con luminol —una técnica que permite detectar rastros de sangre—, no arrojaron resultados positivos. Este elemento prácticamente descarta que la ejecución de las víctimas se haya dado en ese inmueble.
Pese a ello, el allanamiento dejó hallazgos que abren nuevas líneas de investigación. Perros especializados en detección de drogas marcaron presencia de sustancias ilícitas en la vivienda, lo que hace presumir que en algún momento el lugar pudo haber sido utilizado para actividades relacionadas con estupefacientes, aunque durante la inspección no se localizaron drogas.
A esto se suma el decomiso de varias armas de fuego dentro de la propiedad, un detalle que ahora forma parte del análisis de los investigadores y que podría aportar contexto sobre el entorno en el que se movían las víctimas.
De manera extraoficial, la casa allanada estaría vinculada con Andrey Castro Bonilla, de 46 años, quien es el único de los tres fallecidos que ha sido identificado hasta el momento.
Castro era una figura conocida en Puntarenas, no solo por su faceta empresarial —con negocios como gimnasio, lavacar y restaurante—, sino también por su rol como presidente de la Asociación Deportiva Municipal Puntarenas Fútbol Club, equipo que compite en la Segunda División B de Linafa.
El caso tomó notoriedad nacional luego de que los cuerpos fueran encontrados dentro de un vehículo tipo pick-up que cayó a un guindo en San Mateo. Las víctimas estaban maniatadas y con las cabezas cubiertas, en una escena que evidenció la violencia del hecho.
Mientras tanto, el OIJ mantiene en curso diversas diligencias para esclarecer lo ocurrido y confirmar la identidad de los otros dos fallecidos. De forma preliminar, se maneja la versión de que uno de ellos podría tener un vínculo familiar cercano con Castro, aunque esto aún no ha sido confirmado oficialmente.


