Transportes 4×3 informó que este viernes marcará el fin de sus operaciones en las rutas 626 y 627, una decisión que impacta de lleno a quienes dependen del servicio para sus traslados diarios.
La movilidad entre Miramar y Puntarenas sufrió un giro inesperado este viernes, luego de que la empresa Transportes 4×3 confirmara el cese inmediato de sus operaciones en las rutas 626 y 627, utilizadas por decenas de usuarios de forma cotidiana.
El anuncio fue comunicado directamente a sus pasajeros mediante un mensaje oficial, en el que la compañía explicó que la salida del servicio no fue una medida improvisada, sino una decisión que venía analizándose desde hace al menos dos semanas.
De acuerdo con lo expresado por la empresa, durante ese periodo aparecieron algunas opciones que abrían la puerta a sostener la operación por un tiempo más. No obstante, esas gestiones no prosperaron y finalmente la continuidad del servicio se volvió inviable.
Con ese escenario, la compañía confirmó que este viernes será su última jornada de trabajo en ambas rutas, poniendo fin a un servicio que durante años conectó a comunidades de la zona y facilitó el traslado de estudiantes, trabajadores y vecinos.
En su comunicación, Transportes 4×3 también dedicó unas palabras de agradecimiento a las personas que respaldaron la operación durante todo este tiempo.
“Queremos agradecer profundamente al pueblo y a todos los usuarios que durante estos años confiaron en nosotros y nos permitieron servirles día a día”, expresó la empresa en el mensaje enviado a sus clientes.
La compañía añadió que para su personal fue un privilegio haber formado parte de la rutina de traslado de muchas familias y haber contribuido con la conectividad de la comunidad.
La salida del operador deja ahora un panorama de incertidumbre para quienes dependen de estas rutas en la provincia de Puntarenas, especialmente porque todavía no se ha detallado qué ocurrirá con la continuidad del servicio ni cuál empresa podría asumir el transporte en este corredor.
El cierre de una ruta de autobús suele generar efectos inmediatos en la dinámica local, ya que no solo afecta los tiempos de viaje, sino también el acceso a trabajo, estudio, citas médicas y trámites. En sectores donde el transporte público es limitado, la suspensión de un servicio puede convertirse en un problema de peso para la vida diaria de los vecinos.
Mientras tanto, los usuarios deberán mantenerse atentos a cualquier comunicación oficial relacionada con las rutas 626 y 627, en medio de la expectativa por una solución que permita restablecer el servicio en la zona.


