Los minutos posteriores al ataque contra el estudiante liberiano Liann Alejandro Rivas Quesada, de 18 años, estuvieron marcados por la desesperación y una carrera contrarreloj hacia el hospital. Una pareja que se encontraba cerca del lugar decidió intervenir de inmediato para intentar salvarle la vida al joven tras el apuñalamiento ocurrido en Liberia.
El relato de ambos, compartido con Noticias Repretel, reconstruye el angustiante trayecto en vehículo mientras buscaban atención médica urgente para el muchacho.
Un traslado lleno de urgencia y miedo
Tras el ataque presuntamente cometido por un sospechoso de 19 años de apellido Rodríguez, la pareja decidió trasladar al estudiante en su propio automóvil al hospital de Liberia.
La mujer se ubicó en los asientos traseros junto al joven herido, intentando mantenerlo consciente durante el recorrido. Según contó, el ambiente dentro del vehículo se volvió cada vez más tenso conforme avanzaban hacia el centro médico.
“Yo trataba de que no cerrara los ojos. Le hablaba todo el tiempo para que reaccionara, le decía que íbamos a llegar pronto al hospital”, relató.
Durante los primeros minutos del trayecto, la mujer pensaba que la lesión no era tan grave como parecía, lo que mantenía viva la esperanza de que los médicos pudieran atenderlo a tiempo.
Sin embargo, el estado del estudiante empezó a deteriorarse rápidamente.
El momento en que la situación empeoró
A mitad del camino, la mujer notó señales que indicaban que el joven estaba empeorando.
“Empezó a vomitar y nosotros íbamos lo más rápido posible. El carro iba esquivando vehículos porque queríamos llegar cuanto antes”, recordó.
La escena dentro del vehículo fue descrita como caótica: mientras el conductor aceleraba, ella trataba de mantener al joven consciente hablándole y tocándole el rostro.
A pesar de los esfuerzos, el estudiante nunca respondió con palabras.
“Él no me hablaba. Solo me miraba fijamente. Yo le decía que no se fuera, que resistiera”, explicó.
Maniobras desesperadas en carretera
El conductor, esposo de la mujer, relató que decidió aumentar la velocidad cuando notó que el joven comenzaba a convulsionar.
“Cuando vimos que empezó como a convulsionar, aceleré todo lo que pude. Pasé reductores y me fui desviando entre los carros para avanzar más rápido”, indicó.
En medio del trayecto también intentaron detener una ambulancia que circulaba por la carretera, con la esperanza de recibir asistencia médica inmediata.
La pareja utilizó señales, bocinazos y cambios de luces para llamar la atención del conductor del vehículo de emergencias.
No obstante, la ambulancia no se detuvo.
“Tratamos de que parara, pero no fue posible. Seguimos adelante porque el muchacho cada vez estaba peor”, relató la mujer.
La llegada al hospital
Minutos después, el vehículo llegó finalmente al hospital de Liberia. Allí pidieron ayuda urgente al personal médico.
Sin embargo, tras la valoración inicial, los profesionales de salud confirmaron que el joven ya no presentaba signos vitales.
Un detalle que no olvidará
Durante todo el traslado, la mujer notó que el estudiante mantenía su mano cerca del costado donde había recibido la herida con arma blanca.
Ese gesto, según recordó, fue constante mientras ella intentaba mantenerlo despierto.
“Se tocaba mucho el lado donde estaba herido. Yo seguía diciéndole que aguantara”, expresó.
El caso del estudiante liberiano ha generado conmoción en la comunidad, mientras las autoridades continúan con el proceso de investigación para esclarecer los hechos ocurridos en Liberia.


