La tranquilidad de la comunidad de Río Nuevo, en Pérez Zeledón, se quebró la mañana de este sábado cuando vecinos alertaron sobre el hallazgo de un cuerpo en una quebrada ubicada en calle Mora. Horas después, el Organismo de Investigación Judicial confirmó la identidad: se trataba de Didier Quirós Porras, agricultor de 55 años que había sido reportado como desaparecido desde el pasado 26 de febrero.
Hallazgo en la quebrada de Río Nuevo
La alerta ingresó a eso de las 9 a. m., lo que activó la movilización de agentes judiciales hasta la escena. El cuerpo se encontraba en el cauce de una quebrada en una zona rural de Río Nuevo, distrito perteneciente al cantón de Pérez Zeledón, en la zona sur del país.
Tras las primeras diligencias, las autoridades confirmaron que la víctima presentaba múltiples heridas provocadas con arma blanca en el tórax, lo que evidencia la violencia del ataque. El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la respectiva autopsia, pieza clave para determinar con exactitud la causa y circunstancias de muerte.
Una desaparición que encendió las alarmas
Didier había salido de su vivienda el jueves 26 de febrero. Al pasar las horas sin que regresara ni respondiera llamadas, sus familiares interpusieron la denuncia ante el OIJ. Desde ese momento, se activaron protocolos de búsqueda.
De acuerdo con la información preliminar, el agricultor habría sido interceptado y llevado a una finca cercana, propiedad de un familiar. En ese sitio, según la hipótesis inicial de los investigadores, se habría cometido el homicidio.
Las pesquisas también revelaron que en la vivienda del fallecido faltaban varios objetos personales y su motocicleta, lo que abre la posibilidad de que el móvil del crimen esté relacionado con robo u otro conflicto previo.
La discusión que ahora investigan
Una de las líneas de investigación apunta a que, durante la madrugada del día en que desapareció, Quirós habría sostenido una discusión con varios sujetos, en apariencia desconocidos. Este elemento es considerado clave por los agentes judiciales para reconstruir lo sucedido.
Por este caso, un hombre de apellido Montoya, de 40 años, fue detenido como sospechoso. Las autoridades mantienen abiertas otras diligencias para determinar si hubo más personas involucradas.
Impacto en la comunidad
Didier Quirós no solo era agricultor; también era padre de cinco hijos. El mayor tiene 28 años, mientras que los otros cuatro son menores de edad, incluyendo un bebé de apenas un año. Su muerte ha generado consternación entre vecinos y allegados, en una comunidad acostumbrada a la vida rural y a la cercanía entre familias.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por hechos violentos en zonas alejadas del casco urbano, donde muchas veces los conflictos personales escalan sin que medien soluciones oportunas.
Mientras avanzan las investigaciones, el OIJ continúa recopilando pruebas, tomando declaraciones y analizando evidencia para esclarecer el crimen que hoy enluta a una familia pezeteña y mantiene en vilo a toda la comunidad.


