Lo que parecía una molestia pasajera terminó convirtiéndose en un diagnóstico que nadie espera escuchar antes de los 40 años. En 2023, Lindsey Woods, ejecutiva del sector inmobiliario en Estados Unidos, acudió al médico convencida de que el dolor intermitente en su rodilla derecha respondía al ritmo acelerado de la vida adulta.
A sus 39 años, con tres hijas y una agenda laboral exigente, la incomodidad no parecía alarmante. Sin embargo, una simple radiografía reveló un hallazgo inesperado: un tumor en el fémur derecho compatible con osteosarcoma, un tipo poco frecuente de cáncer de hueso que suele diagnosticarse con mayor frecuencia en adolescentes y adultos jóvenes.

El momento clave: actuar sin perder tiempo
El punto de inflexión ocurrió días antes del Día de Acción de Gracias de 2023. Tras notar debilidad persistente en la rodilla, Woods decidió buscar valoración médica. Lo que inició como una consulta rutinaria derivó en estudios de mayor complejidad.
Una resonancia magnética —prueba que permite examinar con detalle tejidos blandos y estructuras óseas— confirmó que la lesión requería atención especializada. Fue remitida al Hospital de la Universidad de Iowa, donde los especialistas determinaron la naturaleza del tumor.

A inicios de diciembre recibió una noticia alentadora dentro del contexto adverso: no había evidencia de metástasis, es decir, el cáncer no se había propagado a otros órganos. “Mi médico actuó rápido”, destacó al referirse a la agilidad con la que fue canalizada hacia un equipo oncológico.
Segunda opinión y estrategia terapéutica
Ante un diagnóstico de esta magnitud, Woods optó por confirmar el plan médico en la Clínica Mayo, uno de los centros de referencia mundial en tratamientos oncológicos. Allí respaldaron la estrategia propuesta y avalaron posponer el inicio del tratamiento hasta comienzos de 2024, permitiéndole pasar las fiestas con su familia mientras procesaba la noticia.
El abordaje incluyó seis ciclos de quimioterapia con hospitalización, cada uno de aproximadamente cinco semanas. Este tipo de tratamiento utiliza fármacos diseñados para destruir células cancerosas o frenar su crecimiento.
En abril de 2024, tras completar dos ciclos, fue sometida a una cirugía compleja: artroplastia total de rodilla junto con implante de segmento femoral, procedimiento que reemplaza tanto la articulación como la porción del hueso afectada.
Una complicación inesperada
El proceso no estuvo exento de dificultades. En mayo de 2024 presentó una infección en la rodilla intervenida, lo que obligó a una segunda cirugía para limpiar el área comprometida y sustituir componentes del implante. Posteriormente recibió seis semanas de antibióticos intravenosos.
La recuperación exigió fortaleza física y emocional. A pesar del revés, logró completar el tratamiento en septiembre de ese año y retomó gradualmente su cargo como directora de operaciones en Top Tier Home Team con Keller Williams Legacy Group en Cedar Rapids, empresa que, según relató, le brindó respaldo constante.
¿Qué es el osteosarcoma?
El osteosarcoma es un tumor maligno que se origina en las células encargadas de formar hueso nuevo. Forma parte del grupo de enfermedades conocidas como sarcomas, que afectan huesos y tejidos blandos como músculos o tendones.
Aunque es más frecuente en adolescentes en etapa de crecimiento acelerado, puede aparecer en adultos. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Dolor persistente en huesos o articulaciones
- Inflamación localizada
- Debilidad en la extremidad afectada
- Fracturas sin causa aparente
Por tratarse de un cáncer poco común, la investigación científica requiere financiamiento especializado y programas específicos de apoyo.
El rol de Courage Ride en la investigación
La historia de Woods se hizo pública a través de Courage Ride, un evento anual de ciclismo benéfico que recauda fondos para el Programa de Investigación del Sarcoma del Holden Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Iowa.
La iniciativa fue creada en 2005 por Jackie y Tom Bailey en memoria de su hijo Seth, quien falleció por esta enfermedad. Desde entonces, el evento —que incluye recorridos de 18 a 105 millas y actividades comunitarias— ha recaudado más de 935.000 dólares destinados a becas semilla para investigaciones oncológicas.
Woods participó en agosto de 2024, poco antes de concluir su última ronda de quimioterapia. Allí compartió con otros pacientes y sobrevivientes, experiencia que describió como un impulso emocional en la recta final de su tratamiento.
La importancia de escuchar al cuerpo
El caso evidencia cómo un síntoma aparentemente común puede requerir una evaluación médica oportuna. En su testimonio, Woods subrayó la relevancia del acompañamiento familiar, el respaldo laboral y la solidaridad comunitaria durante un proceso oncológico.
Actualmente continúa enfocada en fortalecer su recuperación física, mientras se convierte en voz activa para promover la investigación de cánceres poco frecuentes y la detección temprana de síntomas persistentes.


