La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, abrió un nuevo frente diplomático entre México y Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump se atribuyera el golpe contra el capo del Cartel Jalisco Nueva Generacion (CJNG).
Durante su mensaje del Estado de la Unión, Trump afirmó que su administración “acabó con el jefe del cartel más importante de México”, en referencia al operativo realizado el domingo en Tapalpa, Jalisco, donde el líder criminal fue abatido tras un enfrentamiento con fuerzas federales.
“La operación la hizo México”
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con firmeza. En su conferencia matutina, subrayó que la intervención fue ejecutada exclusivamente por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“Ya hemos explicado cuál fue la colaboración, que fue esencialmente en inteligencia e información. Y toda la operación la desarrolló la Secretaría de la Defensa Nacional”, sostuvo.
Sheinbaum reiteró que no hubo participación de tropas estadounidenses en territorio mexicano y defendió el principio de coordinación sin subordinación en materia de seguridad.
Llamada de ocho minutos
La mandataria también confirmó que sostuvo una llamada telefónica con Trump el lunes, un día después del operativo. Según relató, la conversación duró aproximadamente ocho minutos y tuvo como objetivo conocer la situación en México tras los hechos.
“Me llamó para preguntarme qué pasa en México, cómo están las cosas”, explicó. Añadió que le compartió detalles del operativo y reconoció que hubo apoyo de inteligencia por parte del gobierno estadounidense.
Sheinbaum evitó profundizar sobre si las declaraciones del mandatario estadounidense tienen un trasfondo electoral, aunque recordó que ya conoce su estilo político.
Seguridad y narrativa política
El intercambio de declaraciones ocurre en un contexto donde el combate al narcotráfico es un eje central del discurso de Trump, especialmente de cara a las elecciones en Estados Unidos. El republicano ha insistido en que amplias zonas de México están bajo control criminal, afirmación que el gobierno mexicano rechaza.
Para la administración de Sheinbaum, en cambio, el énfasis está en subrayar la capacidad operativa del Estado mexicano y evitar cualquier percepción de intervención extranjera.
Más allá del cruce político, el episodio refleja la sensibilidad del tema de seguridad en la relación bilateral: cooperación en inteligencia, pero control operativo en manos mexicanas. Un equilibrio que, tras la caída del Mencho, vuelve a estar bajo los reflectores.


