Costa Rica vuelve a aparecer bien posicionada en un ranking regional de popularidad presidencial. El más reciente estudio de la firma CB Consultora Opinión Pública sitúa al presidente Rodrigo Chaves Robles en el quinto lugar de aprobación ciudadana en América Latina durante febrero, con un 53,2% de imagen positiva.
La cifra coloca al mandatario costarricense por encima de la mitad de los jefes de Estado evaluados en la región y lo ubica en un grupo selecto de líderes que superan el umbral del 50% de respaldo en sus respectivos países.
Un escenario regional diverso
El estudio refleja realidades políticas muy distintas entre sí. En el primer lugar aparece Nayib Bukele, con un 72,6% de valoración positiva, consolidándose como el mandatario con mayor respaldo en la medición. Le sigue Claudia Sheinbaum, con 68,5%.
En el extremo contrario se ubican figuras como Delcy Rodríguez, quien registra 23,7% de imagen favorable; José Raúl Mulino, con 31,6%; y José Jerí, con 32,8%.
Más allá de los números, el ranking evidencia cómo la percepción ciudadana puede variar drásticamente según el contexto político, económico y social de cada nación.
El caso costarricense: contraste histórico
Para Costa Rica, el 53,2% de respaldo no es un dato menor. En años recientes, la aprobación presidencial había alcanzado niveles históricamente bajos. Durante la etapa final de la administración de Carlos Alvarado Quesada (2018-2022), mediciones como las de Mitofsky llegaron a ubicar su imagen positiva por debajo del 18%, colocándolo en el último lugar de la región en aquel momento.
Ese antecedente permite dimensionar el contraste. Mientras hace pocos años el Ejecutivo costarricense cerraba un periodo con desgaste político y fuerte cuestionamiento ciudadano, hoy el país aparece en la mitad superior de la tabla latinoamericana.
¿Qué explica el respaldo?
Analistas políticos señalan que la aprobación presidencial suele estar vinculada a factores como la percepción de liderazgo, el manejo de la economía, la seguridad y la narrativa política. En el caso de Chaves, su estilo directo y confrontativo ha generado tanto adhesiones firmes como críticas constantes, pero el sondeo sugiere que una mayoría relativa mantiene una valoración favorable.
No obstante, también advierten que este tipo de mediciones son fotografías del momento. La opinión pública es dinámica y puede cambiar ante decisiones impopulares, crisis económicas o conflictos institucionales.
Un desafío hacia adelante
Estar entre los cinco presidentes mejor evaluados de América Latina representa un espaldarazo político, pero también implica responsabilidad. Mantener ese nivel de apoyo requerirá resultados sostenidos, diálogo con distintos sectores y capacidad para enfrentar retos estructurales como el costo de la vida, la seguridad ciudadana y el fortalecimiento institucional.
En un contexto regional donde la estabilidad política no siempre está garantizada, el posicionamiento de Costa Rica en este ranking abre una conversación más amplia: ¿podrá el Gobierno sostener ese respaldo conforme avance el mandato?
Por ahora, los números muestran que más de la mitad de quienes fueron consultados respaldan la gestión del presidente. El reto será convertir esa aprobación en confianza duradera y en resultados concretos para el país.


