viernes, 5 junio 2026
- Publicidad -

Así intimidaba alias ‘El Mencho’ a la policía en México; los llamaba por teléfono a amenazarlos

Ha resurgido una grabación que revela la extrema soberbia y el poder de intimidación que el capo ejercía sobre las autoridades mexicanas.

Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, han salido nuevamente a la luz episodios que retratan el alcance de su influencia. Entre ellos, una grabación telefónica que durante años circuló como prueba del dominio que ejercía sobre autoridades locales en México.

El material, que volvió a viralizarse luego del operativo que acabó con su vida, muestra a un hombre que se identifica con total seguridad: “Soy Mencho”. La frase no solo era una presentación; era una advertencia.

Amenazas directas y control territorial

La llamada estaba dirigida a un capitán identificado como “Delta Uno”. En el audio se escucha una voz firme, cargada de insultos y amenazas, ordenando frenar acciones policiales. El interlocutor presume tener identificados a varios agentes y lanza advertencias explícitas si no se detienen los operativos.

Lo más revelador no fue únicamente el tono intimidante, sino la respuesta del oficial. Lejos de confrontar, accede a las exigencias. Esa reacción evidenció el clima de presión que se vivía en zonas bajo influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), particularmente en Jalisco.

Expertos en seguridad han señalado que este tipo de comunicaciones no eran hechos aislados, sino parte de una estrategia de control psicológico y territorial: demostrar que el líder criminal tenía información precisa sobre movimientos oficiales y capacidad de represalia inmediata.

Un poder construido durante décadas

Oseguera Cervantes inició su carrera delictiva en los años 90 y con el tiempo consolidó una de las organizaciones criminales más violentas y expansivas del continente. Desde 2016 figuraba entre los más buscados por Estados Unidos, que ofrecía una recompensa millonaria por información que llevara a su captura.

El operativo que terminó con su abatimiento fue resultado de labores de inteligencia coordinadas entre México y agencias estadounidenses, en un contexto de creciente presión internacional para frenar el tráfico de drogas.

Violencia tras la caída

La muerte del líder del CJNG no trajo calma inmediata. En al menos 16 estados mexicanos se reportaron bloqueos, incendios de vehículos y disturbios vinculados a células criminales que reaccionaron tras el anuncio oficial.

Analistas comparan la magnitud simbólica del hecho con la caída de Pablo Escobar en 1993, por el impacto que tuvo en la estructura del narcotráfico regional. No obstante, advierten que la fragmentación de los grupos criminales puede generar nuevas disputas internas.

La grabación telefónica que hoy vuelve a circular retrata, en apenas unos minutos, el clima de temor que permitió al capo sostener su hegemonía durante años: una combinación de información estratégica, capacidad armada y un mensaje claro que bastaba para desactivar operativos completos.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente