domingo, 21 junio 2026
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Abuela de hija de Nadia Peraza rompe el silencio y revela dolorosa realidad en pleno juicio: “Ya no recuerda a su mamá”

Juicio por Nadia Peraza toma giro emocional con revelación sobre la menor.

El juicio por el femicidio de Nadia Peraza no solo ha puesto sobre la mesa los elementos judiciales del caso, sino que también ha dejado al descubierto el profundo impacto familiar que dejó el crimen. Una de las declaraciones más sensibles fue la de Marilyn Espinoza, madre de la víctima y actual encargada del cuido de la menor.

Frente al tribunal, Espinoza describió la nueva dinámica que vive la niña, quien actualmente tiene cuatro años. Según relató, la pequeña ya no guarda recuerdos ni de su madre ni de su padre, Jeremy Buzano, quien permanece en prisión preventiva como principal sospechoso del asesinato.

“Ella ya no se acuerda de mi hija. Ya no se acuerda de ninguno de los dos”, expresó con evidente afectación durante su intervención.

Una infancia marcada por la ausencia

La menor quedó bajo la protección de su abuela tras el crimen que conmocionó al país. Desde entonces, Espinoza ha asumido un rol materno en todos los ámbitos: educación, estabilidad emocional y entorno familiar.

Durante su testimonio, explicó que la niña la identifica como su figura materna. “A mí me ve como mamá”, señaló ante los jueces, dejando en evidencia cómo el tiempo y las circunstancias han transformado la relación.

Especialistas en psicología infantil han advertido en casos similares que, cuando una pérdida ocurre a edades tempranas, el cerebro puede bloquear recuerdos como mecanismo de protección emocional. La reconstrucción de identidad y vínculos suele depender del entorno estable que rodee al menor, algo que, según lo expuesto en sala, la abuela intenta garantizar.

El juicio y la lucha por la custodia

Más allá del proceso penal que enfrenta Buzano, el juicio también ha evidenciado la intención de la familia materna de mantener a la niña bajo su tutela. Espinoza manifestó ante el tribunal su deseo de continuar siendo la responsable legal y afectiva de su nieta.

En Costa Rica, los procesos de custodia en casos de femicidio suelen considerar el interés superior del menor, priorizando estabilidad, entorno seguro y continuidad de cuidados. En este contexto, el testimonio de la abuela no solo aportó un componente humano al expediente judicial, sino que también dejó claro el objetivo de preservar la protección de la menor.

Un caso que sigue generando impacto

El proceso judicial ha estado cargado de momentos de tensión y declaraciones fuertes, tanto por parte de la Fiscalía como de la defensa. Sin embargo, la intervención de la abuela marcó un punto de quiebre emocional en la audiencia, recordando que detrás de cada expediente existe una familia que intenta recomponerse.

El caso de Nadia Peraza se ha convertido en uno de los más seguidos en el país, no solo por la gravedad de los hechos, sino por las implicaciones sociales que rodean la violencia de género y las consecuencias que deja en los hijos e hijas de las víctimas.

Mientras el tribunal avanza en la etapa probatoria, la realidad de la menor continúa bajo el resguardo de su abuela, quien reiteró ante los jueces su anhelo de justicia y estabilidad para la niña.

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