Bajo la consigna de convertir el traspaso de poderes en un evento de cercanía popular, la presidenta electa Laura Fernández confirmó que la ceremonia oficial tendrá como sede el Estadio Nacional.
A diferencia de actos protocolarios más cerrados, la próxima mandataria busca que el 8 de mayo se convierta en un hito de participación ciudadana. Así lo dejó claro en una reciente entrevista en el programa Nuestra Voz , donde compartió su visión para este día: “Quiero que sea una gran fiesta”, enfatizó Fernández a la periodista Amelia Rueda.
Logística y despliegue internacional
El cambio de escenario responde directamente a la intención de permitir que el pueblo costarricense sea testigo directo del inicio de su administración. Para lograrlo, el engranaje institucional ya se ha puesto en marcha:
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Equipo de transición: Ya se encuentra articulando los detalles logísticos con diversas entidades para garantizar el orden en el recinto deportivo.
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Diplomacia: La Cancillería tomó el liderazgo en la gestión de las invitaciones internacionales, coordinando la llegada de mandatarios y delegaciones extranjeras que acompañarán a Fernández en su juramentación.
Esta decisión marca un ritmo distinto para el inicio de su gestión, priorizando un formato abierto al público que busca alejarse de la rigidez tradicional de los traspasos de poderes anteriores.


