En medio del proceso que lo llevará ante la justicia de Estados Unidos, el exmagistrado costarricense Celso Gamboa Sánchez sostendrá este miércoles un encuentro íntimo con sus hijos menores de edad en los Tribunales de San José. Se trata de una diligencia autorizada por el Tribunal de Apelación Penal de la capital como parte de la resolución que avaló su extradición.
La cita, de carácter estrictamente privado, se realizará bajo estrictas medidas de seguridad y tendrá una duración aproximada de 40 minutos. Únicamente estarán presentes las madres de los dos menores. Tras concluir la visita, Gamboa regresará a una celda de máxima seguridad mientras se ultiman los detalles de su traslado fuera del país.
El exmagistrado es padre de un adolescente y de un niño de nueve años. No tiene contacto con ellos desde su detención, ocurrida el 23 de junio del año pasado en Escazú. Esta será la última oportunidad que tendrá para despedirse antes de ser puesto a disposición de una corte federal en Texas, estado que lo requiere por presuntos delitos vinculados al narcotráfico.
Traslado a Estados Unidos: lo que se sabe
El fiscal general, Carlo Díaz, confirmó días atrás que la Administración para el Control de Drogas (DEA) enviará su propia aeronave para concretar el traslado. Aunque no se ha definido si el viaje se realizará de forma individual o conjunta, existe la posibilidad de que se coordine también con el envío de Edwin López Vega, conocido como “Pecho de Rata”, cuyo proceso judicial también avanza hacia territorio estadounidense.
Según explicó Díaz, en el caso de Gamboa ya no existen obstáculos procesales pendientes en Costa Rica. No obstante, las autoridades nacionales permanecen a la espera de la documentación formal que debe remitir Estados Unidos para concretar el trámite definitivo de extradición. Hasta ahora, no se ha informado públicamente si ese paso administrativo ya quedó completamente cerrado.
Incertidumbre sobre visitas en prisión
El abogado defensor, Michael Castillo, señaló que aún no está claro cuál será el régimen de visitas familiares una vez que su cliente ingrese al sistema penitenciario estadounidense. Aunque el juicio se desarrollará en Texas, la ubicación final dependerá de las decisiones del sistema federal.
En Estados Unidos, cada centro penitenciario opera bajo protocolos propios. Algunos permiten visitas familiares bajo condiciones estrictas; otros limitan el contacto exclusivamente a la defensa legal. Esa incertidumbre añade un componente humano al proceso judicial, especialmente considerando que Gamboa no ha visto a sus hijos desde hace más de siete meses.
Un caso de alto perfil en Costa Rica
La extradición de un exmagistrado ha generado amplio debate en el país, no solo por el perfil público del imputado, sino también por el precedente que representa en materia de cooperación judicial internacional. En los últimos años, Costa Rica ha fortalecido sus mecanismos de colaboración con autoridades estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, un fenómeno que ha tenido impacto directo en la seguridad nacional.
El caso de Gamboa se suma a una lista creciente de costarricenses requeridos por tribunales federales norteamericanos, en un contexto donde las estructuras criminales operan de forma transnacional y las investigaciones superan fronteras.
Mientras avanzan los trámites diplomáticos y judiciales, la jornada de hoy marca un momento personal determinante para el exmagistrado: un encuentro breve, supervisado y cargado de simbolismo antes de enfrentar un proceso penal fuera del país.


