El asesinato ocurrido la noche del lunes dentro de un gimnasio en Cartago no solo dejó una víctima mortal, sino que activó una serie de decisiones administrativas y reacciones oficiales ante el aumento de la violencia en la provincia. Como medida preventiva, el departamento de Patentes de la Municipalidad de Cartago, en conjunto con la Policía Municipal, ordenó la clausura temporal del gimnasio Vitafuerte Fitness Center, escenario del ataque.
Desde el gobierno local se indicó que el cierre no responde a una sanción definitiva, sino a una acción preventiva mientras avanzan las investigaciones judiciales. La medida busca resguardar la seguridad de la población y facilitar el trabajo de las autoridades encargadas del caso.
El alcalde cartaginés, Mario Redondo, señaló que la provincia vivió una de sus noches más violentas del año, con el asesinato de tres jóvenes en distintos puntos del territorio. Para el jerarca, estos hechos reflejan un momento crítico en materia de seguridad que afecta directamente la convivencia en comunidades históricamente tranquilas.
De acuerdo con una valoración preliminar del Organismo de Investigación Judicial, el homicidio de Jeffry Araya, de 34 años, conocido con el alias de “Saya”, estaría vinculado a disputas entre estructuras criminales que operan principalmente en sectores del cantón de La Unión. Esta línea de investigación se enmarca dentro de una escalada de enfrentamientos que, según las autoridades, ha venido intensificándose en la llamada Vieja Metrópoli.
El director a. i. del OIJ, Michael Soto, explicó que los recientes hechos violentos registrados en Cartago y zonas aledañas parecen responder a conflictos por control territorial entre grupos delictivos, una dinámica que ha generado preocupación entre vecinos y autoridades locales.
El ataque se registró cerca de las 8:00 p. m., cuando un sujeto ingresó al gimnasio y abrió fuego contra Araya, quien se encontraba realizando ejercicio. En el lugar había otras personas, lo que elevó el riesgo para terceros y obligó a un amplio despliegue policial posterior. La víctima fue declarada fallecida en el sitio y la escena quedó bajo custodia judicial para la recolección de indicios balísticos.
Horas después, la administración del gimnasio difundió un mensaje en el que lamentó lo ocurrido y advirtió que el hecho evidencia la compleja situación de seguridad que atraviesa el país. En el pronunciamiento, también se subrayó que ningún espacio, ya sea público o privado, puede considerarse completamente ajeno a este tipo de episodios de violencia.


