El dolor golpea con más fuerza al arbitraje de la Zona Sur tras confirmarse la muerte de Yeudy Rojas Mora, el segundo árbitro que permanecía en condición delicada luego del violento accidente de tránsito ocurrido la tarde de este viernes en Tinamaste de Pérez Zeledón.
Rojas viajaba como acompañante en la motocicleta que era conducida por Sebastián Garro Bonilla, quien falleció en el sitio tras el impacto. Ambos se desplazaban hacia Uvita de Osa, donde tenían programado pitar un partido de fútbol sala, cuando ocurrió el choque contra un vehículo de doble tracción en la ruta que comunica Pérez Zeledón con Dominical.
La confirmación del fallecimiento de Rojas fue dada a conocer por la Asociación de Árbitros de Pérez Zeledón y la Zona Sur (ASOAPEZ), agrupación a la que ambos pertenecían desde hace varios años. Mediante un mensaje público, la organización destacó la trayectoria, el compromiso y la cercanía humana de los dos réferis, cuya pérdida ha generado una profunda conmoción entre colegas, dirigentes y comunidades deportivas de la región.
El accidente se registró pasadas las 4:30 de la tarde y requirió una amplia movilización de cuerpos de emergencia. Tras el impacto, la motocicleta se incendió, lo que obligó a la intervención de los bomberos para controlar las llamas y asegurar la escena. La violencia del choque dejó a Garro sin vida en el lugar, mientras que Rojas fue trasladado con heridas de gravedad, falleciendo horas después.
Marvin Fernández, representante de la Asociación de Árbitros de Pérez Zeledón, confirmó a medios regionales que Sebastián Garro fungía como fiscal de la agrupación y que Yeudy Rojas contaba con una amplia experiencia, habiendo dirigido partidos en primera, segunda y tercera división del fútbol nacional. Ambos eran figuras muy queridas dentro y fuera de las canchas.
Hasta el momento, el Organismo de Investigación Judicial mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias exactas del accidente. Las autoridades no han brindado una versión oficial concluyente sobre cómo se produjo el choque, más allá de señalar que se trató de una colisión entre la motocicleta y un vehículo de doble tracción.
La tragedia deja al arbitraje de la Zona Sur sumido en el luto y a dos familias enfrentando una pérdida irreparable, en un hecho que vuelve a poner sobre la mesa los riesgos en carretera que enfrentan muchos trabajadores del deporte costarricense al trasladarse a cumplir con sus responsabilidades.


