El fútbol nacional amaneció marcado por una noticia que ha tocado fibras profundas dentro y fuera de la cancha. La madrugada de este sábado se confirmó el fallecimiento de Felipe Rodríguez, hijo del entrenador de la Selección Femenina Sub-17 de Costa Rica, Edgar Rodríguez.
Felipe tenía 7 años y desde muy pequeño enfrentó una compleja batalla médica que transformó por completo la vida de su familia. El proceso inició a comienzos de 2022, cuando los médicos detectaron un tumor en su cabeza, diagnóstico que dio paso a meses de incertidumbre, hospitalizaciones y múltiples intervenciones quirúrgicas.

Durante más de un año, el niño fue sometido a tratamientos intensivos que mantuvieron en vilo a familiares, amistades y personas ligadas al fútbol nacional. En medio de ese camino, llegó una noticia que llenó de esperanza a su entorno: Felipe había logrado superar el cáncer, un anuncio que fue recibido con alivio y optimismo.
No obstante, pese a haber librado una de las pruebas más duras, el desenlace final fue distinto al esperado. La confirmación de su fallecimiento se dio en las primeras horas de este sábado, generando una ola de mensajes de solidaridad en redes sociales y en distintos espacios del deporte costarricense.
Fue el propio Edgar Rodríguez quien comunicó públicamente la pérdida a través de sus redes, con un mensaje breve pero cargado de significado. Acompañó sus palabras con una imagen de Felipe sonriendo y una cita bíblica que reflejaba el profundo amor y la fe que han acompañado a la familia durante todo este proceso.
El impacto de la noticia se ha sentido con fuerza en el entorno del fútbol formativo y femenino, sectores donde Rodríguez ha desarrollado gran parte de su carrera. Compañeros, jugadoras, cuerpos técnicos y aficionados han expresado su apoyo, respetando el dolor de una familia que hoy atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida.


