sábado, 11 julio 2026
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Corea del Norte vuelve a tensionar la región con nuevos lanzamientos de misiles balísticos

Corea del Norte volvió a encender las alarmas en el noreste asiático tras lanzar, este martes 27 de enero, al menos dos misiles balísticos en dirección al mar de Japón, conocido como mar del Este en la península coreana. El episodio marca la segunda prueba armamentística del régimen de Kim Jong-un en lo que va del año y refuerza el clima de tensión regional.

De acuerdo con el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur, los proyectiles fueron disparados desde la zona norte de Pionyang y corresponden a “múltiples misiles balísticos no identificados”. Las autoridades surcoreanas indicaron que los lanzamientos fueron detectados y monitoreados en tiempo real, sin que se registraran impactos directos en territorio aliado.

Desde Tokio, el Gobierno japonés confirmó el evento y precisó que al menos dos misiles cayeron en aguas cercanas a la costa oriental norcoreana. La primera ministra Sanae Takaichi informó que, tras el lanzamiento, se activó de inmediato el protocolo de crisis y se conformó un equipo de respuesta de emergencia para evaluar la situación y recopilar información.

“El Gobierno actuó de forma inmediata para garantizar la seguridad y analizar los detalles del lanzamiento”, señaló Takaichi a través de sus redes sociales, mientras el Ministerio de Defensa japonés mantenía el monitoreo del trayecto de los proyectiles.

Un patrón que se repite

Este nuevo ensayo militar se suma a otro realizado a inicios de enero, cuando Corea del Norte lanzó un misil balístico coincidiendo con un viaje oficial del entonces presidente surcoreano, Lee Jae-myung, a China para reunirse con su homólogo Xi Jinping. Para analistas internacionales, la coincidencia temporal no es casual y forma parte de la estrategia de Pionyang para enviar mensajes políticos en momentos clave.

Desde la llegada de Lee al poder, en junio pasado, Seúl ha insistido en una línea más conciliadora y abierta al diálogo. Sin embargo, el régimen norcoreano ha mantenido su rechazo a cualquier acercamiento, optando por demostrar su capacidad militar mediante pruebas armamentísticas periódicas.

Impacto regional y lectura internacional

Aunque los lanzamientos no provocaron daños ni víctimas, el gesto es leído como una señal de desafío tanto para Corea del Sur y Japón como para la comunidad internacional. La reiteración de pruebas balísticas refuerza la preocupación sobre la estabilidad regional y la capacidad de respuesta ante una eventual escalada.

Por ahora, las autoridades de Seúl y Tokio continúan evaluando el alcance técnico de los misiles y coordinando con aliados estratégicos. Mientras tanto, Corea del Norte reafirma, una vez más, su apuesta por la presión militar como herramienta política, en un escenario donde el diálogo sigue siendo una opción lejana.

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