El virus Nipah volvió a colocarse en el foco de la vigilancia sanitaria internacional tras la confirmación de nuevos contagios en Asia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró esta semana que se trata de un patógeno de alto riesgo, con una tasa de mortalidad que puede alcanzar hasta un 75 por ciento en los casos más graves, aunque aclaró que, por ahora, el riesgo de expansión se mantiene bajo.
La alerta surge luego de que autoridades de salud confirmaran cinco nuevos casos en el estado de Bengala Occidental, en India, uno de ellos en condición delicada. Aunque el número es reducido, la naturaleza del virus obliga a un monitoreo constante, debido a su potencial para generar brotes severos.
Una enfermedad prioritaria para la OMS
El Nipah es un virus zoonótico, es decir, se transmite de animales a humanos. La OMS lo incluye dentro de su lista de enfermedades prioritarias por varias razones: su elevada letalidad, la ausencia de una vacuna preventiva y la falta de tratamientos antivirales específicos.
Históricamente, los brotes se han concentrado en regiones del sur y sudeste asiático, donde el virus circula de forma natural en murciélagos frugívoros. También puede infectar a otros animales, como los cerdos, que actúan como intermediarios en la transmisión a las personas.
Cómo se contagia y qué síntomas provoca
El contagio puede producirse por contacto directo con animales infectados, por el consumo de alimentos contaminados —como frutas o savia expuestas a murciélagos— o, en menor medida, por transmisión entre humanos en contextos de contacto estrecho.
Las personas infectadas pueden no presentar síntomas o desarrollar cuadros que van desde leves hasta severos. Entre los signos más comunes se encuentran fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, vómitos y dolor de garganta. En los casos más graves, la infección puede evolucionar hacia problemas respiratorios o neurológicos.
Según datos de la OMS, el período de incubación suele oscilar entre cuatro y 14 días, lo que dificulta la detección temprana si no existe una vigilancia epidemiológica activa.
Evaluación del riesgo y respuesta sanitaria
Pese a la gravedad potencial del virus, la OMS considera que el riesgo de expansión en India es bajo en este momento. Un portavoz del organismo señaló a la agencia EFE que el país ha demostrado en brotes anteriores que cuenta con la capacidad técnica y operativa para contener este tipo de emergencias sanitarias.
Desde que se confirmaron los nuevos casos, la OMS mantiene comunicación directa con las autoridades locales y nacionales, con el objetivo de apoyar la evaluación de riesgos y reforzar las medidas de control. Entre las acciones recomendadas se encuentra la limpieza y desinfección sistemática de granjas porcinas, una de las estrategias clave para cortar la cadena de transmisión.
Por qué el Nipah sigue generando preocupación
Aunque no existe evidencia de un aumento sostenido en la transmisión entre humanos, la alta tasa de mortalidad del virus —estimada entre un 40 y un 75 por ciento— explica la inquietud que despierta cada nuevo caso confirmado.
Para países como Costa Rica, donde no se han reportado contagios, el seguimiento de este tipo de alertas internacionales resulta fundamental. La experiencia reciente con otras enfermedades emergentes ha demostrado que la información oportuna y la vigilancia global son herramientas esenciales para anticiparse a posibles riesgos y fortalecer los sistemas de salud pública.


