El pulso electoral entra en una fase decisiva y una nueva medición vuelve a reordenar el tablero político. El más reciente estudio del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo), adscrito a la Universidad Nacional, ofrece una radiografía detallada del momento que vive la contienda presidencial y legislativa en Costa Rica, cuando restan apenas dos semanas para las elecciones nacionales.
La encuesta, elaborada bajo estándares estadísticos con un nivel de confianza del 95%, consultó a la ciudadanía sobre su intención de voto en un escenario hipotético de elecciones inmediatas. Los resultados reflejan no solo liderazgos claros, sino también un peso determinante de un electorado que todavía no toma decisión.
Laura Fernández se posiciona al frente de la carrera presidencial
Entre las personas que ya tienen definido su voto, Laura Fernández se coloca en la posición más codiciada de la campaña: el primer lugar. La candidata concentra un 39,9% de la intención de voto, una cifra que la distancia ampliamente del resto de aspirantes y la consolida como el principal referente del proceso electoral en este momento.
Muy por detrás aparece Álvaro Ramos, con un 6,0%, seguido por Claudia Dobles Camargo, quien registra un 5,2%. En un cuarto escalón se ubica Ariel Robles, con un 3,5% de respaldo.
El resto de aspirantes no supera el 2% de apoyo individual. Además, un 0,7% de las personas consultadas indicó que votaría nulo o en blanco, mientras que un 3,6% prefirió no responder.
La indecisión sigue siendo el factor que puede cambiarlo todo
Más allá de los porcentajes de liderazgo, uno de los datos que más llaman la atención del estudio es el nivel de indecisión. Según Idespo, un 35,2% del electorado aún no ha definido su voto presidencial. Esta cifra evidencia un escenario abierto, donde más de una tercera parte de las personas podría inclinar la balanza en la recta final de la campaña.
Especialistas en análisis político suelen señalar que, en contextos como este, los debates, los cierres de campaña y los acontecimientos inesperados adquieren un peso determinante, sobre todo cuando existe un bloque tan amplio de votantes sin preferencia clara.
Panorama similar en la elección de diputaciones
La medición también indagó sobre la intención de voto para la Asamblea Legislativa y los resultados mantienen una tendencia parecida a la presidencial. El partido Pueblo Soberano lidera con un 35,5% de apoyo, seguido a distancia por Liberación Nacional, que alcanza un 8,2%, y el Frente Amplio, con un 6,8%.
La Coalición Agenda Ciudadana se ubica en el cuarto lugar con un 3,8% de las menciones. Otras fuerzas tradicionales como la Unidad Social Cristiana (1,7%) y Progreso Social Democrático (1,5%) aparecen con respaldos más reducidos.
En esta papeleta, la indecisión también es alta: un 33,0% de las personas consultadas aún no sabe por cuál partido votará para diputaciones. A esto se suma un 1,1% que optaría por el voto nulo o en blanco y un 3,7% que no respondió.
El estudio del Idespo confirma que, aunque hay liderazgos consolidados, el proceso electoral costarricense sigue marcado por una fuerte volatilidad y por un electorado que todavía observa, compara y decide en el último tramo de la campaña.


