La rápida difusión de un video en redes sociales terminó acelerando la acción policial en la zona norte del país. Un hombre de 75 años, de apellido Garita, fue detenido como sospechoso de un grave caso de maltrato animal ocurrido en el cantón de Sarapiquí, luego de que quedara registrado llevando a un perro amarrado a una motocicleta.
Detención tras denuncia ciudadana
La aprehensión se realizó la tarde del martes, alrededor de las 4:50 p. m., en el sector conocido como Cuatro Esquinas, en Sarapiquí. El operativo estuvo a cargo del Organismo de Investigación Judicial, luego de recibir la denuncia formal relacionada con el video que generó fuerte indignación a nivel nacional.
Video grabado en Horquetas fue clave
El material audiovisual, captado en la comunidad de Horquetas, muestra al animal atado del cuello a la parte trasera de la motocicleta, siendo obligado a desplazarse por la vía pública. En las imágenes incluso se observan rastros de sangre en varias de las patas del perro, lo que agravó la reacción de la ciudadanía.
Hechos ocurrieron un día antes
De acuerdo con la información preliminar, el incidente se habría registrado el lunes 12 de enero. Tras conocerse el caso, vecinos y testigos interpusieron la denuncia ante las autoridades judiciales con el objetivo de que el sospechoso fuera localizado y detenido en el menor tiempo posible.
Intervención de una mujer quedó registrada
En el video también se escucha la voz de una mujer que confronta directamente al motociclista. Ella asegura que desde hacía varios minutos le gritaba para que se detuviera, advirtiéndole del daño que le estaba causando al perro. Esa intervención permitió que el hecho quedara documentado y posteriormente sirviera como prueba para la investigación.
Caso vuelve a poner el foco en el maltrato animal
Este episodio reaviva la preocupación por los casos de violencia contra animales que se registran en distintas comunidades del país. La detención del sospechoso marca un avance en el proceso judicial y refuerza el llamado de la ciudadanía a denunciar este tipo de conductas para que no queden impunes, especialmente en zonas rurales como Sarapiquí.


