La cuenta regresiva para una boda muy esperada ya está en marcha y, detrás de cada detalle, hay una figura ampliamente conocida por los costarricenses. Montserrat del Castillo atraviesa un momento particularmente emotivo al involucrarse de lleno en la organización del matrimonio de su hermana menor, Pilar, que se celebrará en marzo próximo.
Más allá de la emoción familiar, este evento marca un punto de inflexión para la presentadora de canal 7, quien asumió la responsabilidad total de la planificación. No se trata solo de acompañar el proceso, sino de liderarlo: Del Castillo será la encargada de coordinar cada aspecto del enlace, convirtiéndolo en su primera experiencia formal como organizadora de bodas.
El lugar ya está definido y no fue una elección al azar. La ceremonia se realizará en Santa Ana, en un espacio que guarda un profundo valor sentimental para la familia. Según ha contado la comunicadora, desde hace años su hermana tenía claro dónde quería casarse, incluso mucho antes de que existiera un compromiso oficial. Ese deseo, sostenido en el tiempo, terminó por convertirse en una realidad.
La elección del sitio también refleja la personalidad de la novia. Mientras Montserrat se describe a sí misma como alguien más llamativa y expresiva, reconoce que su hermana es reservada y detallista, cualidades que encajan perfectamente con el entorno seleccionado para la boda. Esa diferencia de estilos ha sido, más bien, un complemento en la organización del evento.
Uno de los elementos que más ha llamado la atención es el componente casi premonitorio que rodea esta historia. La presentadora reveló que, antes de que se anunciara el compromiso, ella ya había soñado con su hermana vestida de novia en ese mismo lugar. Cuando la noticia se confirmó, la coincidencia la dejó impactada y reforzó el vínculo emocional que siente con cada decisión tomada.
En cuanto al concepto del matrimonio, la pareja optó por una temática italiana, una elección que se verá reflejada tanto en la ambientación como en el menú. No obstante, también habrá espacio para una celebración animada, considerando que el novio disfruta especialmente de la fiesta y la música, lo que anticipa un balance entre elegancia y diversión.
Recientemente, Montserrat visitó el lugar de la ceremonia para afinar uno de los aspectos centrales del evento: la selección del menú que disfrutarán los invitados. En esa jornada no estuvo sola, ya que su hijo la acompañó, integrándose de manera natural a un proceso que ha unido aún más a la familia en torno a este acontecimiento.
Mientras avanza la cuenta regresiva, la presentadora vive este proceso desde una perspectiva distinta, lejos de los reflectores habituales y más cerca de lo íntimo. Esta vez, el protagonismo no está frente a las cámaras, sino en la planificación cuidadosa de un día que promete ser inolvidable para quienes formarán parte de él.


