viernes, 29 mayo 2026
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¿Le ha pasado que al tocar a alguien “le da corriente”? La ciencia explica por qué ocurre

A casi todos nos ha pasado: un apretón de manos, un roce casual y, de pronto, un pequeño “corrientazo” que sorprende más de lo que duele. Aunque muchas personas lo atribuyen a “energías” o a simples coincidencias, la ciencia tiene una explicación clara y bastante terrenal para este fenómeno: se trata de electricidad estática.

No es algo raro ni extraordinario. De hecho, ocurre con frecuencia en la vida diaria y tiene más que ver con el ambiente y los materiales que nos rodean que con las personas en sí.

¿Qué es realmente la electricidad estática?

La electricidad estática aparece cuando se acumulan cargas eléctricas en la superficie de un cuerpo. En el caso de las personas, esa carga suele generarse por fricción: caminar, movernos constantemente o incluso quitarnos una prenda de ropa puede provocar que nuestro cuerpo acumule electrones.

Cuando dos personas con cargas distintas —o cuando una está cargada y la otra no— entran en contacto, esa diferencia se equilibra de golpe. Ese “salto” de electrones es lo que sentimos como una pequeña descarga.

El cuerpo humano, aunque no lo parezca, es un buen conductor de electricidad, por eso el efecto se percibe de inmediato.

Por qué pasa más en algunos momentos que en otros

No todas las condiciones favorecen este tipo de descargas. Hay factores muy concretos que aumentan la probabilidad de que alguien “dé corriente” al tocarlo:

  • Ambientes secos: en climas con poca humedad, como cuando hay aire acondicionado constante o en épocas secas, la electricidad estática se acumula con mayor facilidad.
  • Ropa sintética: prendas de poliéster, lana o acrílicos generan más fricción que las fibras naturales.
  • Alfombras y tapetes: caminar sobre estas superficies facilita que el cuerpo se cargue eléctricamente.
  • Movimiento constante: entre más desplazamiento y roce, mayor acumulación de carga.
  • Contacto con ciertos materiales: plásticos y metales pueden favorecer el fenómeno.

En Costa Rica, por ejemplo, es más común sentir estas descargas en espacios cerrados con aire acondicionado, centros comerciales u oficinas, que al aire libre o en ambientes húmedos.

¿Es peligroso que una persona “dé corriente”?

En la gran mayoría de los casos, no. Estas descargas son leves, momentáneas y no representan un riesgo para la salud. Apenas generan una sensación incómoda o un susto pasajero.

Sin embargo, los especialistas advierten que personas con dispositivos médicos electrónicos, como marcapasos, deben tener cierta precaución, ya que en situaciones muy específicas la electricidad estática podría generar interferencias.

Nada de supersticiones: es pura física

Aunque culturalmente se le atribuyan significados especiales, el famoso chispazo al tocar a alguien no es una señal oculta ni una “energía especial”. Es simplemente una manifestación de cómo interactúan las cargas eléctricas en nuestro entorno.

La próxima vez que le pase, ya sabe: no es la persona, no es mala suerte y mucho menos algo sobrenatural. Es ciencia pura actuando en el momento menos esperado.

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