El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) abrió una investigación de oficio tras conocerse la circulación de material impreso que presuntamente vincula mensajes religiosos con respaldo político al Partido Pueblo Soberano (PPSO), una práctica expresamente prohibida por el ordenamiento jurídico costarricense.
La indagación se activó luego de que trascendiera públicamente la distribución de folletos relacionados con el Foro Mi País, los cuales habrían sido entregados en templos religiosos y contendrían mensajes orientados a influir en el electorado a favor de dicha agrupación política.

Registro Electoral actúa sin denuncia previa
La decisión de iniciar el proceso fue tomada por la Dirección General del Registro Electoral, que ordenó a la Inspección Electoral analizar los hechos y verificar si existe una eventual infracción a la Constitución Política y al Código Electoral.
Desde el TSE se recordó que este tipo de investigaciones no requieren necesariamente una denuncia formal, ya que el Registro Electoral, en su condición de órgano administrativo, tiene la potestad de actuar de oficio cuando se detectan posibles irregularidades que comprometan la transparencia del proceso electoral.
Prohibición histórica entre religión y política
El abogado electoral Andrei Cambronero explicó que el caso podría encajar dentro de una eventual violación al artículo 136 del Código Electoral, norma que prohíbe de manera tajante el uso de símbolos, mensajes o estructuras religiosas con fines de propaganda política.
Cambronero enfatizó que esta separación entre religión y política no es una disposición reciente, sino un principio que se remonta a finales del siglo XIX y que ha sido reforzado con el paso del tiempo para garantizar la libertad de culto y la equidad en la competencia electoral.
Posibles sanciones y procesos paralelos
En caso de comprobarse una falta, la legislación costarricense faculta al Registro Electoral para imponer sanciones económicas a los responsables, sin perjuicio de otras consecuencias administrativas que pudieran derivarse del proceso.
Esta investigación se desarrolla de manera paralela a una denuncia presentada por el Partido Alianza Costa Rica Primero, la cual también se encuentra bajo análisis de las autoridades electorales.
Un tema sensible en año preelectoral
El caso adquiere especial relevancia en un contexto preelectoral, donde el TSE ha reiterado su llamado a respetar las reglas del juego democrático y a evitar cualquier intento de influir en el electorado mediante mecanismos que comprometan la neutralidad religiosa o institucional.
Las autoridades subrayan que el objetivo no es limitar la libertad de expresión ni de culto, sino preservar la independencia entre las creencias religiosas y las decisiones políticas, un pilar fundamental del sistema democrático costarricense.


