El Vaticano habría participado en conversaciones preliminares sobre una posible salida internacional para Nicolás Maduro semanas antes de que fuera capturado en un operativo militar liderado por Estados Unidos en Venezuela. Así lo reveló el diario estadounidense The Washington Post, citando fuentes cercanas a los contactos diplomáticos.
De acuerdo con la publicación, la posibilidad de ofrecerle asilo en Rusia fue discutida por el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, durante un encuentro con el embajador de Estados Unidos ante el Vaticano, Brian Burch. La conversación se habría dado en los días previos a la Navidad, en un contexto de alta tensión política y militar en el país caribeño.
Según personas familiarizadas con las gestiones, la propuesta buscaba evitar una escalada mayor del conflicto venezolano y reducir el riesgo de violencia tras años de crisis institucional, sanciones internacionales y aislamiento diplomático. La alternativa planteada consistía en que Maduro abandonara el poder y saliera del país con garantías de seguridad, respaldo que, en teoría, debería haber sido asumido por el gobierno ruso.
Las fuentes indicaron que parte de la negociación incluía que el mandatario venezolano pudiera conservar recursos económicos acumulados durante su gestión, a cambio de facilitar una transición política. No obstante, estas conversaciones no habrían prosperado.
El reporte también señala que, antes del operativo militar ejecutado el pasado 3 de enero, el entonces presidente estadounidense Donald Trump habría autorizado explorar un posible salvoconducto para Maduro hacia Washington, con el objetivo de abrir un canal de negociación directa. Esa opción, siempre según el medio, fue rechazada por el líder venezolano.
Finalmente, una semana después, Maduro fue capturado en territorio venezolano durante una acción militar que marcó un punto de quiebre en la prolongada crisis del país sudamericano. Hasta ahora, ni el Vaticano ni el gobierno ruso han emitido pronunciamientos oficiales confirmando o desmintiendo las versiones publicadas.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el papel de la diplomacia internacional, incluida la Santa Sede, como actor silencioso en conflictos de alto perfil, así como las complejas negociaciones que suelen darse tras bambalinas antes de decisiones que cambian el rumbo político de una nación.


