Informes citados por medios estadounidenses advierten dudas sobre su control militar, su negativa a negociar y los riesgos de inestabilidad
Informes de inteligencia de Estados Unidos habrían recomendado no respaldar la llegada al poder de María Corina Machado en Venezuela, al considerar que su eventual gobierno podría enfrentar serias dificultades para garantizar estabilidad política y control institucional, especialmente sobre las Fuerzas Armadas.
La información fue revelada por The Wall Street Journal, que citó evaluaciones internas elaboradas por agencias estadounidenses en medio de la crisis venezolana y del rediseño de la estrategia de Washington tras la captura de Nicolás Maduro.
Dudas clave: ejército, gobernabilidad y negociación
Según el reporte, uno de los principales factores que generó resistencia hacia Machado fue la incertidumbre sobre su capacidad para controlar al estamento militar, un elemento considerado determinante en cualquier transición de poder en Venezuela. Para los analistas de inteligencia, la falta de respaldo dentro de las fuerzas armadas representaba un riesgo elevado de fragmentación institucional o de conflictos internos.
A esto se suma la postura inflexible de la dirigente opositora, caracterizada por un rechazo abierto a negociar con sectores del chavismo, incluso en escenarios de transición. Desde la óptica estadounidense, esa posición podría complicar acuerdos mínimos necesarios para evitar un vacío de poder o una escalada de violencia.
Preferencia por figuras del aparato estatal
De acuerdo con la evaluación citada por el diario, altos funcionarios del propio régimen, como la vicepresidenta Delcy Rodríguez, eran vistos por sectores de la inteligencia estadounidense como actores con mayor capacidad para administrar una transición controlada, mantener cohesión interna y garantizar condiciones básicas de gobernabilidad.
Uno de los elementos que pesó en ese análisis fue la posibilidad de restablecer el acceso de Estados Unidos al petróleo venezolano, un objetivo estratégico que requeriría estabilidad institucional y control efectivo del Estado.
Trump también expresó reservas
Las revelaciones coinciden con declaraciones públicas del expresidente Donald Trump, quien reconoció que María Corina Machado es “una mujer agradable”, pero cuestionó abiertamente si contaba con el respaldo interno suficiente para consolidarse como líder en un escenario de alta tensión política y militar.
Relación deteriorada con Washington
Fuentes citadas por The New York Times añadieron que la relación entre Machado y autoridades estadounidenses se fue debilitando en los últimos meses. El punto de quiebre habría ocurrido en enero de 2025, cuando la opositora rechazó reunirse en Caracas con Richard Grenell, enviado especial de Trump, lo que fue interpretado como una señal de distanciamiento y falta de alineamiento estratégico.
Un giro pragmático en la política exterior
El caso refleja un enfoque pragmático de la política exterior estadounidense, donde la prioridad no sería necesariamente respaldar a la figura más visible de la oposición, sino garantizar estabilidad, control territorial y viabilidad económica, incluso si eso implica negociar con actores provenientes del mismo aparato que sostuvieron al régimen.
La revelación añade una nueva capa de complejidad al panorama venezolano y evidencia que, detrás del discurso público, las decisiones geopolíticas se mueven por cálculos de poder, seguridad y recursos, más que por afinidades ideológicas.


