Con autoridad, carácter y un segundo tiempo demoledor, Alajuelense se proclamó campeón nacional este viernes 20 de diciembre, tras vencer 3-1 a Saprissa en el estadio Alejandro Morera Soto y sellar la serie con un marcador global de 5-3.
Luego de un primer tiempo equilibrado y cargado de tensión, el complemento fue completamente distinto. La Liga salió decidida a cerrar la final ante su gente, presionó alto, aceleró el ritmo y encontró los espacios que no había tenido en los primeros 45 minutos.
El conjunto rojinegro golpeó con contundencia y anotó dos goles más en la etapa final, quebrando la resistencia morada y desatando la fiesta en las graderías del Morera Soto. La efectividad ofensiva y el orden defensivo marcaron la diferencia en un clásico que terminó inclinándose con claridad del lado manudo.
Más allá del resultado, Alajuelense mostró una versión sólida y madura, administrando la ventaja global con inteligencia y demostrando por qué llegó a esta final como uno de los equipos más consistentes del campeonato. Saprissa intentó reaccionar, pero se encontró con un rival firme, respaldado por su afición y con la convicción intacta.
Con el pitazo final, la celebración fue total. Jugadores, cuerpo técnico y aficionados se fundieron en un festejo que confirma un nuevo capítulo dorado para la institución rojinegra, que suma un nuevo título nacional y reafirma su protagonismo en el fútbol costarricense.
Este campeonato no solo representa una estrella más para Alajuelense, sino también un cierre de temporada contundente, en casa y ante su máximo rival, en una final que quedará marcada por el dominio manudo en el momento decisivo. La Liga vuelve a lo más alto y el fútbol nacional tiene nuevo campeón.


