La violencia volvió a golpear al Pacífico Central durante la madrugada de este jueves, cuando un joven de apenas 18 años perdió la vida tras ser atacado a balazos en un sector residencial de Jacó, en el cantón de Garabito. El hecho mantiene bajo investigación a las autoridades judiciales, mientras la familia de la víctima enfrenta una nueva tragedia asociada al clima de inseguridad que vive el país.
De acuerdo con la información preliminar, el ataque ocurrió en calle Zoraida Vázquez alrededor de la 1:52 a. m. La versión que manejan los cuerpos policiales apunta a que el muchacho habría llegado al sitio para dejar a una amistad cuando fue sorprendido por al menos dos sujetos armados.
Personal de la Cruz Roja se desplazó al lugar tras recibir la alerta, pero al llegar solo pudo confirmar el fallecimiento. El joven presentaba múltiples impactos de bala en el tórax y el abdomen, lesiones que le provocaron la muerte en el sitio.
Testigos indicaron que los agresores habrían salido de un lote baldío cercano y, tras disparar, escaparon por esa misma zona, lo que dificultó su localización inmediata. Hasta el momento, no se reportan personas detenidas ni se ha establecido el móvil del crimen.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial realizaron el levantamiento del cuerpo y recolectaron indicios balísticos que podrían resultar clave para esclarecer lo sucedido. El caso se mantiene en etapa de indagación.
Este homicidio se suma a una preocupante estadística nacional. A menos de dos semanas de que finalice el 2025, las cifras oficiales contabilizan 302 asesinatos de personas entre los 18 y 29 años, consolidando a este grupo etario como el más afectado por la violencia homicida en Costa Rica. La situación ha encendido las alertas sobre la urgencia de reforzar estrategias de prevención y seguridad, especialmente en zonas con alta incidencia delictiva.


