Desde mediados de octubre, Costa Rica registra la circulación de una nueva variante del virus de la influenza. Así lo confirmó el Ministerio de Salud, tras la detección del virus influenza A(H3N2), subclado K, un tipo que ya ha sido identificado previamente en otros países y que este año muestra un comportamiento adelantado a la temporada habitual.
El hallazgo se dio luego de un análisis realizado por el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), que estudió muestras recolectadas entre setiembre y noviembre. Hasta ahora, se han confirmado siete casos en el país, todos con cuadros leves y sin requerimientos de hospitalización, según detallaron las autoridades sanitarias.
Un punto clave que subraya el Ministerio de Salud es que, por el momento, no se evidencia un aumento en la gravedad de la enfermedad ni un impacto adicional en hospitalizaciones o muertes asociadas a esta variante. No obstante, los especialistas recuerdan que cuando predomina la influenza A(H3N2), los adultos mayores suelen ser el grupo más vulnerable a complicaciones, razón por la cual el monitoreo se mantiene activo.
A nivel internacional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha venido siguiendo de cerca el comportamiento de este subclado, el cual se ha reportado en distintas regiones del mundo. Un elemento que llama la atención de los expertos es que, durante este año, la influenza comenzó a circular antes de lo usual, con un incremento sostenido de casos desde el mes de agosto, lo que obliga a reforzar las medidas de prevención incluso fuera de los picos tradicionales.
En cuanto a la protección, las autoridades fueron claras: la vacuna contra la influenza disponible en el país sigue siendo efectiva frente a esta variante, especialmente para reducir el riesgo de complicaciones severas y hospitalizaciones. Por ello, se insiste en la importancia de que los grupos prioritarios —niños, personas adultas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas— mantengan su esquema de vacunación al día.
Además de la vacunación, el Ministerio de Salud reiteró una serie de recomendaciones básicas que siguen siendo fundamentales para disminuir el contagio en espacios públicos y familiares. Entre ellas destacan el lavado frecuente de manos, cubrirse adecuadamente al toser o estornudar, evitar la exposición a aglomeraciones cuando se presentan síntomas respiratorios y procurar ambientes bien ventilados.
Las autoridades también enfatizan la importancia de no automedicar, especialmente a niños y adultos mayores, y de buscar atención médica oportuna en los servicios de salud, iniciando por el primer nivel de atención. En el caso de los más pequeños, se recomienda promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, como una medida adicional de protección.
Finalmente, Salud hizo un llamado a la población a no bajar la guardia. Aunque el panorama actual no refleja una situación alarmante, la detección temprana y la prevención siguen siendo las mejores herramientas para evitar que la influenza genere un impacto mayor en la salud pública del país.


