Un portal digital que promete recopilar historias de infidelidad está generando un intenso movimiento en redes entre usuarios jóvenes en el país. La página, conocida como Registro Nacional de Infieles (RNDI), se describe a sí misma como una “plataforma de contenido ficticio”, aunque su dinámica ha despertado dudas, curiosidad y hasta preocupación por el uso de datos personales.
¿De qué se trata realmente?
RNDI opera como un espacio donde cualquier persona puede publicar un relato sobre una supuesta experiencia de infidelidad, señalando a alguien por nombre y apellido. Aunque los administradores insisten en que se trata de contenido ficticio, la plataforma funciona como un tablero público donde circulan nombres, edades, ciudades y hasta lugares de trabajo de miles de personas.
Ese formato ha provocado que muchos usuarios ticos se pregunten qué tan segura es la información que ahí se comparte y cuáles podrían ser las consecuencias de difundir datos sensibles en un entorno tan expuesto.
Así se participa en la plataforma
El proceso para publicar es sencillo:
Al ingresar, un botón identificado como “publicar nuevo registro” abre un formulario donde se solicita:
- País y ciudad
- Nombre y apellidos
- Edad y sexo
- Correo electrónico y número telefónico (opcionales)
- Lugar de trabajo (opcional)
- Una narración breve del supuesto caso
Ese nivel de detalle es justamente lo que ha encendido las alarmas entre especialistas en privacidad digital, pues, aunque la página afirma manejar contenido ficticio, la estructura permite ingresar datos reales sin verificación previa.
¿Se puede borrar una publicación?
Para quienes descubran que su nombre aparece en un relato, el sitio ofrece un mecanismo de reporte. Según los operadores, cada solicitud es revisada manualmente para determinar si contiene datos sensibles o si viola las normas internas.
Si la publicación incumple alguna regla, se elimina; si no, permanece activa y la persona recibe una explicación de por qué no se retirará.
Este proceso, sin embargo, deja en evidencia un riesgo: la plataforma asume la autoridad de definir qué se queda y qué se va, aun cuando los señalamientos puedan afectar la reputación de alguien.
Casi 10.000 historias publicadas
Aunque el fenómeno empezó a viralizarse recientemente en Costa Rica, el movimiento ya arrastra miles de casos. Según cifras del propio sitio, existen 9.951 relatos registrados, provenientes no solo de territorio tico, sino también de Argentina, Guatemala, Panamá, Venezuela, Colombia, Uruguay, España y otros países de la región.
El crecimiento acelerado del portal abre varias discusiones que ya se sienten en la conversación nacional:
- ¿Dónde está la línea entre entretenimiento y daño reputacional?
- ¿Qué pasa con la veracidad de los relatos?
- ¿Qué implicaciones legales o éticas podría acarrear publicar o señalar a alguien sin prueba alguna?
A pesar de que la plataforma insiste en que todo es ficción, el debate continúa. Y, por lo visto, el Registro Nacional de Infieles seguirá ocupando titulares mientras más jóvenes costarricenses se animen a explorarlo —o a evitarlo.


