EE. UU. comenzará a cobrar 45 dólares a quienes vuelen sin Real ID o pasaporte: así funcionarán los nuevos controles aeroportuarios
A partir de febrero, los pasajeros que intenten pasar por los filtros de seguridad en aeropuertos de Estados Unidos sin una Real ID o un pasaporte vigente deberán cancelar una tarifa de 45 dólares. El anuncio, realizado por la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), marca un cambio importante en las reglas de viaje interno dentro del país y responde a un proceso que lleva casi dos décadas de retrasos, ajustes y advertencias al público.
Un cobro para garantizar identidad verificada
Según explicó la TSA, todavía cerca del 6 % de los viajeros no cuenta con una identificación reconocida a nivel federal, pese a que la Real ID se convirtió oficialmente en requisito desde mayo pasado. Con esta tarifa, el gobierno pretende cubrir los costos de verificación de identidad sin trasladar la carga económica a los contribuyentes.
Para quienes no porten su documento válido, la TSA habilitará un portal digital donde los pasajeros deberán subir sus datos y completar un proceso de validación previo al viaje. Tras finalizarlo, recibirán un comprobante denominado Confirm.ID, que deberán mostrar al llegar al punto de control del aeropuerto.
El sistema ofrecerá un alivio en casos de emergencia, pues si una persona no completa el trámite antes de viajar, podrá hacerlo en el mismo aeropuerto. Sin embargo, según medios estadounidenses como KSDY Channel 50, el proceso podría tomar hasta 30 minutos adicionales y complicar la logística del viaje.
La validación, una vez aprobada, tendrá una duración máxima de 10 días desde el primer vuelo registrado.
¿Cómo funciona la Real ID y por qué se exige ahora?
Aunque fue aprobada en 2005 tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, la aplicación de la Ley Real ID se pospuso repetidamente por la falta de preparación de varios estados y la resistencia de algunas comunidades. Su finalidad es unificar los estándares de seguridad de las identificaciones emitidas por los departamentos de vehículos (DMV) de cada estado, que históricamente operaban con normas diferentes.
La Real ID se identifica con una estrella en la esquina superior. Para obtenerla, la persona debe presentarse a una oficina del DMV con:
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Documento de identidad oficial (nombre y fecha de nacimiento)
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Número de Seguro Social
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Dos comprobantes de domicilio
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Evidencia de estatus legal en Estados Unidos
Estos requisitos buscan cerrar brechas que, según el Departamento de Seguridad Nacional, fueron aprovechadas en el pasado para obtener identificaciones sin verificaciones rigurosas.
Aumento en la demanda y preocupación entre viajeros
El Gobierno estadounidense ha emitido múltiples recordatorios a lo largo del año, lo que generó largas filas y una presión inesperada sobre las oficinas estatales. Muchos estadounidenses, acostumbrados a viajar dentro del país solo con su licencia de conducir estándar, han expresado confusión por el nuevo proceso.
En estados con alta población migrante, como California, Illinois o Texas, la situación ha sido más compleja por la diversidad de documentos aceptados y por la preocupación de viajeros que no tienen estatus migratorio regular.
¿Qué pasa con los inmigrantes indocumentados?
La TSA aclaró que las nuevas reglas no impedirán el embarque de quienes viajen a un país extranjero, incluso si están en procesos de autodeportación recomendados por la administración Trump.
Esto significa que no se negará el acceso a vuelos internacionales por falta de Real ID, aunque las autoridades mantienen la obligación de revisar la validez de los documentos presentados para salir del país.
Consecuencias para viajeros latinoamericanos y costarricenses
Las nuevas reglas también afectan a quienes realizan conexiones internas dentro de Estados Unidos. Por ejemplo, un costarricense que llegue a Miami y deba tomar un segundo vuelo doméstico sin su pasaporte a mano podría enfrentar el cobro de los 45 dólares y la verificación adicional.
Las autoridades recomiendan portar siempre el pasaporte actualizado, incluso cuando el trayecto principal es internacional, para evitar trámites inesperados o retrasos en los aeropuertos más concurridos.


